De ellos, 2.750 kilos fueron recogidos directamente de las
calles, 3.700 de los contenedores que se instalaron en las plazas
donde se produjeron actuaciones musicales para amenizar la espera
del cortejo nupcial (Callao, fuente de Apolo y Red de San Luis), y
2.400 de los cubos colocados en las cercanías de los controles
policiales de acceso a la zona del recorrido de los novios.
El operativo especial de limpieza dispuesto por el Ayuntamiento
con motivo de la celebración de la Boda Real estuvo compuesto por
más de 800 operarios, equipados con 270 vehículos.
Del operativo total, 370 operarios y 115 vehículos fueron los
encargados de velar por el perfecto estado de las calles durante y
después de la boda.
El resto se encargaron de realizar labores intensivas de limpieza
la jornada anterior para extremar la limpieza de las calles
incluidas en el recorrido de la comitiva.
Ayer, la limpieza en el eje Atocha-Paseo del Prado-Cibeles se
desarrolló entre las 14:30 y las 18 horas, mientras que en el eje de
la Gran Vía las labores comenzaron más tarde, debido al paso de las
comitivas oficiales, y se prolongó hasta medianoche.
El consistorio suele crear estos dispositivos con motivo de
grandes aglomeraciones en las calles, y así, tras la Cabalgata de
Reyes de las pasadas Navidades los servicios de limpieza recogieron
casi 15.000 kilos de residuos, cantidad que llegó a las 50 toneladas
el 29 de septiembre de 2003, con el paso de la última etapa de la
Vuelta Ciclista a España.