Josep Bargalló: 'Un fracaso en la reforma del Estatuto es un fracaso de Zapatero'
En plena vorágine negociadora, Bargalló asume que no habrá acuerdo en fin de año, pero advierte que un fracaso al final del proceso lastrará tanto a Zapatero como al tripartito.
-¿Cómo valora las contrapropuestas del PSOE sobre financiación y sobre el articulado del Estatuto?
-El hecho de que se hayan filtrado tan rápidamente indica que son unas propuestas con más voluntad de hacerse públicas y demostrar que por parte del Gobierno no hay voluntad de plegarse al tripartito. Parten de un error, porque lo que se tiene que debatir es la propuesta de reforma del Parlamento. Además, en las propuestas que se han filtrado, hay competencias, por ejemplo, que tendrían un rango inferior al actual y es evidente que por aquí no vamos bien.
-¿Cree que la propuesta de financiación es innegociable?
-El único punto de partida es la propuesta del Parlamento catalán. A partir de aquí, se puede hablar de todo. No puede ser de otra manera por respeto a los mecanismos democráticos y al 90 por ciento de un Parlamento libremente elegido y con unas competencias concretas, entre las que se cuenta efectuar la propuesta de reforma del Estatuto. Aún así, está claro que se trata de dos propuestas con orígenes diferentes y que la que no hace referencia a la financiación está más trabajada.
-¿Considera que una parte del PSOE quiere que este proyecto fracase?
-Eso dice la prensa.
-También los partidos catalanes.
-Si tengo que hacer caso a la parte importante del Gobierno y del PSOE, no. Sobre todo porque un fracaso de la reforma del Estatuto es un fracaso de Zapatero. Sólo puede querer que fracase el Estatuto quien quiera que fracase Zapatero.
-Sería también un fracaso del tripartito.
-Una vez aprobado en Cataluña por el 90 por ciento del Parlamento, es un fracaso de todas las fuerzas que le han dado apoyo. Nadie que dé apoyo al Estatuto puede salir ganando si éste fracasa. El único beneficiado es el PP.
-Entonces, no comparte las dudas del presidente Maragall sobre el compromiso de CiU.
-Estoy hablando de los dirigentes de cada partido. Estoy convencido de que la apuesta del presidente Zapatero es absolutamente honesta y sincera, que no todos los militantes del PSOE deben compartir. Y estoy convencido de que la apuesta de Artur Mas es honesta y sincera también, pero no estoy convencido de que todos los militantes de CiU la compartan.
-¿Le preocupa la falta de unidad de los partidos catalanes?
-Están haciendo lo que hicieron en el proceso en el Parlamento. Ahora estamos en el mismo punto en el que estábamos a finales de julio pasado: un momento de grandes dudas. El 30 de diciembre no habrá un acuerdo respecto a las enmiendas y enero será igual que agosto, con declaraciones difíciles de digerir. Pero es probable que en febrero, finalmente, haya acuerdo.
-¿Es urgente que Zapatero se implique en esta negociación?
-Estoy convencido de que Zapatero siempre ha estado implicado, directamente o a través de personas designadas por él.
-¿Cómo valora la decisión del PP de sumarse al debate presentando enmiendas?
-Toda implicación del PP en el proceso del Estatuto es positiva. Fue positiva en el Parlamento catalán, porque permitió que, a pesar de estar en contra, su posición no fuera de intransigencia ni de incomprensión, sino de debate. Además, esto implica que acepta la constitucionalidad del proceso, cosa que en algún momento había puesto en duda.
-Carod-Rovira ha amenazado con dejar caer el Gobierno tripartito si fracasa la reforma del Estatuto.
-No lo ha dicho con esta literalidad.
-Pero es la conclusión de sus palabras.
-Es diferente. Depende de los motivos del fracaso y de quién impida su aprobación. Un impedimento de CiU no tiene por qué forzar el final del tripartito. Un impedimento del PSOE con el apoyo del PSC, sí.
-Haga un balance autocrítico de estos dos años de Gobierno tripartito y de sus crisis.
-Este Ejecutivo nace con un Gobierno que le es declaradamente enemigo, cosa que no ayuda, y con un proyecto tan complejo como un nuevo Estatuto. Si alguien creía que hacer todo esto era fácil se equivocaba. Pero esto no ha impedido que hiciéramos cosas, si no habría 120 nuevas escuelas, ni 4.200 profesores más, ó 500 nuevos profesionales sanitarios. Aunque es evidente que en algunos casos hemos respondido con lentitud, no hemos sabido transmitir la gestión, ni los debates con normalidad.
-Muchos creen que este Gobierno se centra en cuestiones como los 'papeles de Salamanca' o las selecciones deportivas y deja de lado las mejoras sociales o económicas que centran otros Ejecutivos.