Aumentan los controles en todos los hospitales y se 'blindan' hasta los tanatorios
La prohibición de no fumar en los hospitales, aunque lleva varios años vigente, provocó ayer un mayor control en los centros sanitarios de la ciudad. En ellos, por regla general, no se consumía tabaco en ninguna de sus instalaciones. Y, también desde hace años, no se venden en las cafeterías ni quioscos. Sin embargo, no era difícil encontrar algunas colillas en espacios comunes tales como escaleras y retretes. En algún caso aislado, hasta algún enfermo se empeñó en encender el pitillo.
Otro de los lugares donde desde ayer está prohibido encender un cigarrillo son los tanatorios. Así, en todos ellos se colocaron decenas de carteles que avisan de la entrada en vigor de la ley. 'No ha sido necesario llamar la atención a nadie -advertía un empleado del tanatorio Arco Iris-, porque todo el mundo está concienciado de que no se puede fumar'.
Pese a todo, el trabajador reconocía que 'se salen a la calle cuando desean fumar'. Entretanto, no era complicado encontrar a decenas de empleados a las puertas de sus oficinas, como señalaba alguno, 'echando un cigarrico'. En casi todos los casos coincidían en señalar que la prohibición les permitirá 'reducir algo el consumo, algo que nunca viene mal'. Y hasta algunos creen que podrán 'conocer a más gente al salir a fumar'.