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Los enfermos cardiacos de Miranda esperan cuatro meses para ser atendidos en Burgos


El hospital Santiago Apóstol continúa sin cardiólogo. Las autoridades sanitarias provinciales y regionales siguen sin encontrar médicos que tengan esta especialidad para atender a los pacientes mirandeses. Mientras, los casos más urgentes se siguen trasladando al hospital general de Burgos, donde la media de espera para ser recibidos en una consulta se eleva a cuatro meses. 'Entre los tres y los seis meses', denunciaba ayer el alcalde.


Una situación que se prolonga desde el pasado 21 de noviembre, fecha en la que finalizó el contrato del último cardiólogo, y de la que ahora se hace eco el Ayuntamiento, mes y medio después de que empezaran los problemas. Fernando Campo anunció ayer que se 'exigirá con firmeza' a la Junta de Castilla y León que dote al centro sanitario de Miranda de al menos un profesional con esta especialidad, aunque las previsiones que existen sobre la plantilla real prevén la existencia de dos facultativos en este centro.

El caso es que esta demanda se cursará por vía oficial y directamente a la Consejería de Sanidad. De hecho, será el contenido de la moción que el jueves debatirá el primer pleno municipal que se celebre en 2006. Según Campo, para 'que la Corporación exija al Consejero de Sanidad, César Antón, que dé soluciones a este problema'.

Preocupación

Y es que esta reivindicación se basa en las numerosas denuncias que están llegando al Ayuntamiento, tanto por parte de pacientes afectados como por profesionales de la medicina que trabajan en Miranda. 'Estoy muy preocupado por lo que me están transmitiendo los pacientes y los médicos de los centros de salud y del hospital', añadía.

No descarta que incluso se admita una propuesta de mínimos. En concreto, que la Gerencia de Sanidad (Sacyl) decida el traslado de un cardiólogo del hospital de Burgos a Miranda mientras se alcanza una solución definitiva y satisfactoria. Según Campo, 'no podemos estar pendientes de que se cubra esta plaza por concurso o que se encuentren cardiólogos por la calle así que si alguien se tiene que trasladar de Burgos, que se traslade. No podemos estar así', añadía.

Además, el paso del tiempo está complicando esta situación ante un previsible aumento de pacientes que presenten problemas cardiacos y que, por lo tanto, demandan una atención especializada. Se trata de un hospital que recibía una media de cuarenta nuevos pacientes a la semana al margen de las revisiones puntuales.

Por parte del responsable municipal recibe el calificativo de 'bastante grave', sobre todo cuando se refiere al tiempo que tienen que esperar los pacientes que se derivan a Burgos. 'No pueden estar pendientes de que les den cita en tres o seis meses después de que hayan sufrido una arritmia como me han contado', añadía.

Tampoco le parece normal que facultativos de Medicina Interna del hospital mirandés sean los que tengan que atender a pacientes con dolencias cardiacas específicas. 'Hay casos graves que se están derivando a este servicio, donde tendrán sus conocimientos sobre el tema, pero que no son especialistas en Cardiología', apostillaba.

Además Campo recordaba que las dolencias del corazón son mayoritarias entre la población mirandesa. Aseguró, que según las estadísticas, figuran en el segundo lugar, por detrás de las que están relacionadas con la oncología.

Terra Actualidad - Vocento/VMT

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