Cae un 22 por ciento el fraude fiscal descubierto por la Hacienda municipal en el año 2005
Los inspectores de la Unidad de Tributos del Ayuntamiento de Albacete han descubierto en 2005 un fraude fiscal que supera el millón de euros. En concreto, su actuación permitirá al Ayuntamiento ingresar en sus arcas 1.110.368 euros, una cifra considerable que, si bien es cierto, supone una caída de más del 22 por ciento con respecto al fraude descubierto en 2004.
La explicación a este descenso podría encontrarse en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), un tributo que siempre ha estado en el ojo de mira de los inspectores, pero del que quedaron exentas la mayor parte de las empresas hace unos años, de tal forma que sólo aquellas cuya cifra de negocios supera el millón de euros están obligadas a tributar por este concepto.
Así, mientras que en 2004 la mayor bolsa de fraude se detectó en este impuesto, con una deuda descubierta de más de 723.000 euros, en 2005 esta cantidad se ha reducido considerablemente, apenas 273.000 euros.
Por el contrario, donde los inspectores de tributos han encontrado una nueva bolsa de fraude, que parece va a más, ha sido en el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). En 2004, tramitaron 72 expedientes sancionadores, que permitieron poner al cobro recibos de este impuesto por un importe total de unos 51.000 euros. Pues bien, sólo a lo largo de 2005, el fraude descubierto en este tributo supera los 413.000 euros, gracias a que se han tramitado 46 expedientes sancionadores más.
En este impuesto, la inspección trabaja en dos direcciones. Por un lado practica las liquidaciones tributarias complementarias cuando se detecta que existe una diferencia entre la obra que ha declarado el contribuyente que va a hacer y la que luego, realmente, ha hecho. Pero, además, en los últimos dos años, la inspección de tributos también ha centrado su atención en las obras ilegales, de tal forma que aquel que realiza una obra calificada como ilegal por la Unidad de Disciplina Urbanística, no sólo se enfrenta a la multa que le imponga este servicio, sino que la Hacienda municipal le practicará las regularizaciones tributarias correspondientes al impuesto que dejó de ingresar.
La Plusvalía, como se conoce al Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), sigue siendo el tributo en el que más expedientes sancionadores se practican. Si en 2004 se llegaron a imponer más de 1.100 sanciones, en 2005 el número de expedientes abiertos se redujo a 872. En total, la deuda descubierta a lo largo del año pasado se acercó a los 454.000 euros.
Entre los tres impuestos, los inspectores han tramitado un total de 1.104 expedientes, entre las actas levantadas y las sanciones impuestas. Aunque la deuda descubierta, entre todos, asciende a 1.140.778 euros, al final se ha conseguido poner al cobro 1.110.368.
Este dinero se suma a otras cantidades millonarias de fraude descubierto en los últimos años. Entre 2001 y 2005, la actuación inspectora ha permitido al consistorio poner al cobro recibos por un importe total de 8,2 millones de euros que, de no haber sido por esta labor, se habrían perdido.
En 2001, cuando el consistorio empezó a lanzar estas campañas de inspección, el fraude descubierto fue de 753.000 euros. El gran salto se produjo al año siguiente, pues en 2002 la bolsa de fraude detectada casi llegó a los tres millones (2,7 millones de euros). Ese fue el ejercicio en el que se descubrió una mayor deuda tributaria, pues ya en 2003 la cifra se rebajó a 2,1 millones de euros. Ya en 2004 se bajó a 1,4 millones de euros y, el año pasado, la deuda descubierta se quedó en 1,1 millones de euros.
Además de estos planes de inspección, desde hace unos meses el Servicio de Gestión de Ingresos comprueba los listados de contribuyentes para evitar que errores en los recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles o el de Vehículos, afecten a la recaudación.