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Cada comunidad autónoma invierte por habitante una media de 2.919 euros (conforme a la cifra de población española en 2004, de 40,3 millones de personas), sobre un presupuesto territorial total que supera los 118.000 millones, lo que supone una desviación del 1,5 por ciento respecto a lo que, conforme a las matemáticas, debería realizar. La mejor situación en este sentido la disfruta el navarro, con 5.356 euros (casi un 81 por ciento por encima de la asignación media por ciudadano), seguido del extremeño (3.769 euros, 27,2 por ciento más) y el castellano-manchego (3.631 euros, 22,5 por ciento más). El castellano-leones ocuparía el cuarto lugar en esa lista, con 3.384 euros (un 14,2 por ciento más que la media), seguido del cántabro (3.331 euros, 12,4 por ciento), el aragonés (3.277 euros, 10,6 por ciento), el riojano (3.275 euros, 10,5 por ciento), el vasco (3.142 euros, 6 por ciento), el gallego (3.101 euros, 4,7 por ciento), el andaluz (3.090 euros, 4,3 por ciento) y el asturiano (3.025 euros, 2,1 por ciento). Ya por debajo de la media se encuentran el catalán (2.957 euros, un 0,2 por ciento menos), el canario (2.783, un 6,1 por ciento menos), el balear (2.664 euros, un 10,1 por ciento menos), el madrileño (2.504 euros, un 15,5 por ciento menos), el murciano (2.471 euros, un 16,6 por ciento menos) y el valenciano (2.288 euros, un 22,8 por ciento menos). Prioridades Sanidad y educación son, con mucho, las partidas que más dinero se llevan en las cuentas autonómicas. La primera ocupa el 32 por ciento de los recursos financieros (más de 42.000 millones de euros), mientras que a la segunda se dedican el 20.9 por ciento (unos 27.500 millones). Entre ambas se quedan con casi todo el capítulo dedicado a la producción de bienes públicos de carácter social, el más cuantioso de los presupuestos regionales, que se lleva seis de cada 10 euros (60,4 por ciento). Comunidad Valenciana (38,7 por ciento), Murcia (37,8 por ciento), La Rioja (36,5 por ciento) y Madrid (36,5 por ciento) son las que más gasto sanitario realizan respecto a sus presupuestos; Navarra (21,3 por ciento), Castilla-La Mancha (28,7 por ciento), Andalucía (29,3 por ciento) y Extremadura (29,7 por ciento), las que menos. En el caso de la inversión educativa, Murcia (28 por ciento), Canarias (26,8 por ciento) y Madrid (26 por ciento) son las que más esfuerzo financiero llevan a cabo, mientras que ocurre todo lo contrario con Navarra (14,6 por ciento), Cataluña (18,2 por ciento), Extremadura (18,7 por ciento) y La Rioja (18,8 por ciento). Disparidades En el resto de partidas presupuestarias se registran diferencias más significativas en relación a las prioridades de cada territorio. Así, Cantabria dedica a infraestructuras básicas y transporte el 11,6 por ciento de sus recursos, más del triple que Aragón (3,2 por ciento) o Castilla-La Mancha (3,5 por ciento). En vivienda, Comunidad Valenciana (4,1 por ciento) y Madrid (3,8 por ciento) son las más decididas en sus inversiones, frente a Murcia (0,9 por ciento) y Castilla-La Mancha (1 por ciento). Por sectores económicos, la agricultura es la que más dinero recibe (el 5,2 por ciento) de los recursos autonómicos, muy por encima de la industria (0,8 por ciento) y el turismo (0,3 por ciento). Castilla-La Mancha (17,2 por ciento), Castilla y León (15,2 por ciento), Extremadura (14,6 por ciento) y Aragón (13,9 por ciento) son las que prestan más recursos al campo -en gran medida gracias a las ayudas europeas que reciben-, mientras que Navarra (5,1 por ciento) y Extremadura (4,2 por ciento) son las que desvían más dinero de sus cuentas a la actividad industrial.
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