Sólo las entradas a Barcelona presentan dificultades circulatorias
Las carreteras españolas no presentan esta tarde retenciones de importancia en la última jornada del puente festivo del Primero de Mayo para todas las Comunidades Autónomas salvo para la de Madrid, en la que mañana es fiesta regional, y sólo las entradas a Barcelona han comenzado a registrar dificultades.
Así, según el Servicio Catalán de Tráfico, la autopista AP-7 y las carreteras de las comarcas de Girona que comunican con Barcelona han empezado a tener las primeras dificultades.
En la carretera C-35, las primeras colas alcanzan ya los cuatro kilómetros a la altura de Macanet de la Selva (Girona), a la altura del enlace con la AP-7, mientras que en esta misma vía Tráfico ha situado conos para regular la circulación en Llagostera (Girona) durante diez kilómetros.
También hay circulación con retenciones de unos tres kilómetros en la N-II, en la Jonquera (Girona) en dirección a Francia.
Respecto a la autopista AP-7, la circulación es intensa durante un kilómetro a la altura de Fogars de Tordera (Barcelona) en dirección a la ciudad de Barcelona y su área metropolitana, de donde salen la mayoría de los vehículos que han aprovechado el puente de tres días para pasar unas pequeñas vacaciones.
La operación especial puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico (DGT), y que se inició a las 15:00 horas del pasado viernes, finalizará a las 24:00 horas de mañana, martes, y durante la misma están previstos 6,7 millones de desplazamientos por carretera, un diez por ciento más que en el mismo período del año pasado, cuando cuarenta personas perdieron la vida en las carreteras.