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El director de Calzada de Calatrava (Ciudad Real), figura habitual en Cannes desde hace más de una década junto con su hermano, el productor Agustín Almodóvar, compite este año por segunda vez por la Palma de Oro, con 'Volver', su última creación, que presentará el 19 de mayo. 'La competición es un estado de espíritu', recordó Frémaux, preguntado por el hecho de que cineastas como Almodóvar nunca ganaron el más prestigioso galardón del festival. Es una prueba, dijo, 'de que se puede no tener la Palma de Oro' y ser considerado uno de los más grandes maestros del séptimo arte. Tampoco hay 'muchas Palmas de Oro francesas', pero sí 'una enorme cantidad de grandes cineastas que nunca la ganaron. (Alfred) Hitchcock nunca ganó un sólo Oscar', añadió. 'El Festival de Cannes está para presentar los mejores filmes y estar en competición es ya algo extraordinario', consideró su primer seleccionador. 'Sé que Pedro Almodóvar quería venir, mostrar al público internacional su nuevo filme, todos los cineastas que están en Cannes son artistas y comparten ese deseo', señaló. Sin olvidar que 'el cine en Cannes es un arte, no es una ciencia exacta. No es una cosa totalmente precisa'. 'Los premios -recordó- son atribuidos por un jurado de nueve personas, y con otro jurado de nueve personas, habría quizá otros premios'. Hasta esta primavera, Pedro Almódovar, primer director español invitado a abrir el festival, en 2004, con 'La mala educación' y con una memorable fiesta en su honor, sólo había aspirado una vez al máximo galardón de Cannes. Fue en 1999, con 'Todo sobre mi madre', película que le valió el premio al mejor director de la 52 edición de la Muestra. Primera participación que marcó un hito en la carrera del realizador, entonces ya consagrado y que siempre había eludido participar en certámenes internacionales. Logró convencerle el delegado general y hoy presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob. Dos años antes, el autor de 'La ley del deseo' (1986) fue condecorado en esa pequeña ciudad de la Costa Azul con la insignia de Caballero de la Legión de Honor por el ministro de Asuntos Exteriores de la época, Hervé de Charette. En anteriores ediciones del festival, como en 1992, el director de '¿Qué he hecho yo para merecer esto?' (1984) había formado parte del jurado de la Palma de Oro, participado en su gala de clausura para entregar algún galardón, como en 1996, o simplemente paseado por la famosa alfombra roja de Cannes.
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