|
Doble discriminación En los últimos años ha cambiado el perfil en nuestra provincia de las mujeres que trabajan en la prostitución como medio de vida; son pocas las españolas que la ejercen y se trata normalmente de mujeres inmigrantes, sobre todo de procedencia subsahariana, latinoamericana o de países del este, que no conoce nuestra lengua y que se siente envueltas en mundo de difícil salida, si no reciben el consejo adecuado. La mayoría entra en España con visados de turista y permanecen una vez que éstos han caducado; evitando así, volver a la pobreza. Esta situación lleva a la doble discriminación por ser extranjeras y por el ejercicio de la prostitución lo que implica una importante situación de riesgo y exclusión social para las personas que lo viven en primera persona. Sensibilización Bajo el lema 'Prostitución y demanda' se celebraron ayer las IV Jornadas almerienses sobre Prostitución, organizadas por AIMUR, en las que se insistió en el derecho de toda mujer a la igualdad, un ideal que se aleja en gran medida de todas las mujeres que venden o alquilan su cuerpo a cambio de dinero, debido a que la relación que establece el cliente con ellas es de poder y posesión. Se pretende, además, quitar la responsabilidad inmerecida a quienes se ven abocadas a la prostitución, y otorgársela a quienes como clientes, compran sus servicios. Se trata del tercer gran negocio del mundo, tras el tráfico de armas y de drogas, y del que los especialistas prevén una difícil solución en el ámbito internacional. En este sentido, el negocio beneficia a las mujeres, que reciben unos ingresos que les permiten sobrevivir, aumentar su nivel de vida, e incluso, les sirve para hacer frente a las cargas familiares en sus países de origen. En otras ocasiones, los beneficiarios son redes de prostitución que explotan a la mujer a través de la coacción. El debate social de los últimos años oscila entre los que consideran necesaria su regulación legal, y la consecución de derechos sociales y laborales por parte de sus trabajadoras, y aquellos que apuestan por la erradicación, como medio de atajar las situaciones de desigualdad entre los hombres y las mujeres; una postura por la que también se apuesta por parte de AIMUR, y de los ponentes que participaron en las jornadas. Trivialización El filósofo y ponente, Carlos París, insiste en la desbanalización de las consecuencias de este problema en una sociedad donde la idea del mal y del pecado ha ido desvaneciéndose y ha pasado a subyugarse a los intereses comerciales. La sensibilización y concienciación de la sociedad se establece así como prioridad para la solución de un problema, en el que los responsables no sólo son los actores partícipes, sino también todo consumidor. Por su parte, el psicoterapeuta y ponente, Peter Szil, considera que la base de la prostitución se establece en la imposibilidad de mantener relaciones de igual a igual por parte de muchos hombres, insertos todavía en los cánones de la sociedad patriarcal. Las jornadas además contaron con la proyección del documental 'Escaparates de Holanda' y la representación teatral 'Caravanas de tristeza', centrados en las vivencias reales de mujeres.
|