La UPV pondrá a dieta a cien alavesas para estudiar la relación entre obesidad y genética
La incidencia del sobrepeso y de la obesidad en la sociedad es cada vez más alarmante. Los nuevos estilos de vida, unidos a la mala alimentación y a la falta de ejercicio físico, son los principales responsables de que los kilos de más sean un problema creciente. El 13 por ciento de los adultos son obesos y más de la mitad padece sobrepeso. Pero lo más preocupante es que esta cifra se refrenda también entre la población infantil.
Por este motivo, la Universidad del País Vasco -en colaboración con la Fundación Leia y el hospital Txagorritxu- ha decidido poner en marcha un proyecto de investigación sobre nutrición y obesidad, con el que pretende acreditar la incidencia de la genética en las variables metabólicas de cada persona. El estudio se llevará a cabo a partir de septiembre entre más de un centenar de mujeres obesas que, durante doce semanas, se someterán a una dieta equilibrada e hipocalórica.
Este régimen dietético, específico para cada mujer, se complementará con unos comprimidos de extracto de té verde. Se ha comprobado ya que en animales las moléculas de esta sustancia estimulan la oxidación de grasas y aumentan el gasto energético. 'A través de este proyecto pretendemos verificar si esto se cumple también en humanos y si, en función de sus variables genéticas, todos responden de la misma manera', explica su coordinadora, Idoya Labayen.
El estudio será supervisado en primera persona por médicos y nutricionistas, que todas las semanas controlarán la evolución de cada paciente. Antes de comenzar con la dieta, todas las mujeres que decidan participar de manera activa en el proyecto serán sometidas a una completa revisión médica y analítica a fin de certificar su buen estado de salud.
Los únicos requisitos 'imprescindibles' que deberá cumplir el centenar de participantes en el estudio es que tengan entre 18 y 50 años, que no estén embarazadas ni sean lactantes y que su índice de masa corporal esté comprendido entre 30 y 40. 'Este parámetro se obtiene al dividir el peso -en kilogramos- entre la altura- en metros-. El resultado se vuelve a dividir entre la altura y el número es el índice de masa corporal', explica Idoya Labayen.
Las mujeres, más fácil
Aunque la investigadora no descarta que en un futuro pueda ponerse en marcha otro estudio que incluya también a los hombres, el proyecto actual se ceñirá exclusivamente a las mujeres.
¿El motivo? 'Con ellas hay más facilidades. Los hombres tienen un peor seguimiento de las dietas. En general, son las mujeres las que cocinan y, además, todavía hay bastantes mujeres que no trabajan y que disponen de más tiempo', argumenta antes de apuntar un último dato de interés. 'En doce semanas, se pueden llegar a perder ocho kilos'. Y lo más importante: de manera seria, controlada y gratuita.