'Ha sido una experiencia horrible, no volveré a subir más en el metro'
Dos de los heridos dados de alta en el Hospital General de Valencia tras el descarrilamiento del metro que ha causado al menos 34 muertos recuerdan momentos del suceso marcados por la alta velocidad del convoy, los cristales rotos de las ventanillas y la oscuridad que se produjo.
Un hombre de 60 años que iba en el vagón que ha descarrilado afirmó, a la salida del hospital, que recuerda que le golpearon trozos de carne sobre el cuerpo y que ha sido una experiencia "horrible", por lo que no volverá a subir más en el metro.
"El convoy iba muy fuerte y ha golpeado con el andén en la curva de la estación de Jesús. Había mucho humo, pero no había fuego. He ido a rastras hasta alcanzar la estación", dijo.
"Tengo el brazo roto y algunas magulladuras", explicó el herido, que suele tomar el metro casi siempre a esas mismas horas.
'Todo se puso muy oscuro enseguida' Una mujer de 79 años que también ha sido dada de alta en el mismo hospital recordó que la Policía rompió el cristal de la ventanilla y una persona le ayudó a salir. "Lo que más me ha llamado la atención es que todo se puso muy oscuro enseguida", agregó.
En el mismo hospital, una joven que buscaba a su madre afirmó que está segura de ésta iba en el metro porque siempre lo coge a la misma hora y no contesta al teléfono móvil.
"He estado antes en el hospital Clínico y luego iré a La Fe y al -Doctor- Peset", señaló la joven a los periodistas que se encontraban en el Hospital General.
Una joven que viajaba en el último vagón del metro y que salió ilesa explicó que cuando el metro se acercaba a la estación de Jesús notó que incrementaba su velocidad y que se desestabilizaba.
"Se apagaron las luces y se oyeron gritos, reacciones de pánico y ataques de ansiedad entre los ocupantes del vagón, aunque ninguno resultó herido", señaló.
"Soy ATS, por lo que intenté ayudar y lo hice con una chica que estaba embarazada a la que atendí en el andén porque se quejaba de dolor en el abdomen", añadió.
Un hombre joven de origen sudamericano, que fue atendido en los hospitales de campaña de varias heridas en los brazos y en las piernas, confirmó que en torno a las siete de la tarde todavía se atendían heridos leves en estas dependencias.