Los bebés más pequeños son más propensos a deprimirse de adultos, informaron investigadores canadienses y británicos en un estudio que reveló que las personas con bajo peso al nacer son más propensas a padecer depresión y ansiedad en etapas posteriores de su vida.
Ciertas condiciones adversas que interfieren con el crecimiento del bebé en el útero también podrían causar diferencias cerebrales, informaron los investigadores en el número de diciembre de Biological Psychiatry. Ian Colman, de la Universidad de Alberta, y un grupo de científicos británicos estudiaron los antecedentes de 4.600 británicos nacidos en 1946 que participaron en un estudio de 40 años.
"Descubrimos que incluso personas con síntomas leves o moderados de depresión o ansiedad durante el curso de su vida fueron bebés más pequeños que aquellos con mejor salud mental", dijo Colman en un comunicado.
Bebé gordo
"Esto sugiere una relación entre la proporción-efecto. Cuanto más disminuye el peso al nacer, progresivamente, es más probable que un individuo sufra desórdenes anímicos más adelante en la vida", agregó.
Los investigadores simplemente observaron los antecedentes médicos, y no examinaron una posible causa. Colman expresó que es posible que cuando las madres están estresadas, las hormonas del estrés pasen al feto a través de la placenta. "Si esta teoría es correcta, significaría que cuando ocurren sucesos estresantes, las personas que fueron bebés más pequeños serían más propensas a deprimirse o ponerse ansiosas", manifestó.
"Uno de los hallazgos más sorprendentes de nuestra investigación fue que las personas con peor salud mental a lo largo de sus vidas también habían llegado a momentos clave del desarrollo, como pararse o caminar por primera vez, más tarde que aquellos que tuvieron mejor salud mental", añadió. Los investigadores no buscaron ningún peso absoluto, pero indicaron que había una clara tendencia.
"Más notablemente, el grupo que tuvo ausencia de síntomas registró los pesos al nacer más elevados, mientras que el grupo con síntomas más repetidos tuvo el peso más bajo al nacer", escribieron. "Al incrementarse el peso al nacer, la posibilidad de síntomas de depresión y ansiedad a lo largo de la vida disminuyó", agregaron.
"Muchas personas me han preguntado cuál es el mensaje para los hogares en este estudio y diría, en términos simples, que es que deberíamos cuidar mejor a las mujeres embarazadas", concluyó Colman.