PREMIO CATALUNYA-BIOGRAFIA 30-03-2005 Claude Lévi-Strauss, el último gran pensador vivo del siglo XX
Claude Lévi-Strauss, que hoy ganó el XVII Premio Internacional Catalunya, es el último gran pensador del siglo XX y está considerado el padre de la antropología filosófica en la senda del ilustrado Jean-Jacques Rousseau.
Hijo de padres franceses, Lévi-Strauss (Bruselas, 1908) estuvo ligado políticamente a la izquierda y militó en el partido socialista, por lo que leyó a Marx desde muy joven, lo que le marcó profundamente.
En su obra, el antropólogo francés apostó desde el principio por considerar que en el dominio de las ciencias sociales el análisis debía pasar por la construcción de modelos teóricos que permitieran comprender la complejidad de la realidad a partir de las estructuras que la organizan y no por la simple observación empírica.
En 1934, marchó con 26 años a Sao Paulo (Brasil) a impartir clases de Sociología en la universidad, lo que le abrió la posibilidad de ejercer también de etnógrafo con el estudio de los indios americanos del Mato Grosso y la Amazonia (nambikwaras, caduveos y borobós).
A su vuelta a Francia fue movilizado por el ejército francés en la Segunda Guerra Mundial (1939-1940) y tras el armisticio se instaló en Estados Unidos, donde participó en la fundación de la Escuela Libre de Altos Estudios de Nueva York y descubrió los trabajos fundamentales de la lingüística y la antropología de Roman Jakobson y Franz Boas.
La etapa norteamericana, en la que publicó 'La vie familiale' y 'Structures élémentaires de la parenté', concluyó en 1949, cuando fue nombrado subdirector del Museo del Hombre de París y un año después director de estudios de la Ecole Practique des Hautes Etudes en Sciences Sociales de la capital francesa.
Es la época de madurez con obras como 'Race et Histoire' (1952), su célebre 'Tristes Trópicos' (1955) y la selección de artículos que define su proyecto científico, 'Anthropologie structurale' (1958).
A partir de entonces, sus trabajos comprenden una doble reflexión: la elaboración teórica del objeto de la antropología, que se encuentra especialmente en su libro más importante, 'La Pensée sauvage' (1962); combinado con la aplicación de estos principios en la imponente tetralogía de más de 2.000 páginas 'Mythologiques' (1967-1971).
Su consagración llegó en 1973, al ser elegido miembro de la Academia Francesa y desde entonces se sucedieron estudios como 'Paroles données' (1984) o 'Des symboles et leurs doubles' (1989).
En estos últimos años, Lévi-Strauss ha continuado sus investigaciones sobre mitología bajo un enfoque estético como en 'La Voie des masques' (1975) o en 'Histoire de Lynx' (1991) y ha aclarado los misterios de su pensamiento a través de los ensayos estéticos de 'Regarder, Ecouter, Lire' (1993).
En este último libro, el autor trata sobre arte, comenta a Poussin, Rameau y Diderot y confirma algunos de los intereses recurrentes de su vida: la música, la pintura y la literatura.
Profundamente ligado a la civilización occidental y a sus obras artísticas, Lévi-Strauss ha defendido un cierto 'relativismo cultural', según el cual ninguna sociedad puede apoyarse sobre sus propios valores para juzgar a otras culturas y pensar que es superior a ellas.