En Japón han querido que el juego del ratón y el gato termine siendo un "haz el amor y no la guerra". Un grupo de científicos han creado un roedor que jamás se asusta de los gatos; en realidad no le teme a ningún animal que se lo quiera comer, ya que han intervenido en su sentido del olfato, para que su nariz no detecte el olor de los depredadores.