Cuenta atrás para la planta de energía de olas española
Antes de verano, Iberdrola espera tener montada en alta mar, a dos millas de la vertical del Faro del Pescador, en Santoña, la boya experimental con la que estrenará la planta de generación de energía de las olas.
Una vez que estén montadas las diez plataformas de este Parque Marino de Boyas, primero de estas características que se monta en Europa, producirá energía para atender las necesidades anuales de una población con unos 2.500 hogares.
El prototipo tecnológico -módulo hidráulico, componentes electrónicos, sistemas de comunicación- ya está en fase de prueba en tierra. A lo largo de este mes se probará y someterá al prototipo a las condiciones extremas de resistencia bajo las que podrá y deberá funcionar una vez anclado en alta mar.
Será entre mayo y junio - "cuando se abra la ventana del buen tiempo en la mar", como señaló Javier García, de Iberdrola Renovables- cuando se despliegue definitivamente la logística necesaria de barcos y grúas para el traslado e instalación de la boya experimental.
La tecnología se ha fabricado e importado de Estados Unidos, pero el prototipo externo, el diseño y la construcción de la boya se ha realizado íntegramente en Cantabria y por empresas de calderería y proyectos industriales de la región. Idéntico proceso se seguirá con las otras nueve boyas más grandes que integrarán el Parque Marino de Santoña.
Según Javier García, de Iberdrola, una vez instalada esa boya funcionará y estará operativa en solitario durante un año; los esfuerzos se están centrando ahora en la tramitación de los permisos necesarios para instalar las otras nueve boyas, que ocuparán una superficie de unos 600 metros por 400 metros a tres kilómetros y medio de la costa; para tender un pasillo con los cables submarinos de evacuación, y para situar en la costa, próximo a Santoña, una subestación.