Expertos tratan uso genoma para estudio migraciones prehistoria
El genoma humano es uno de los principales aspectos de debate científico sobre el origen de la humanidad, ya que su estudio permitirá muy pronto 'una mejor reconstrucción de las primeras migraciones' durante la prehistoria, según ha señalado hoy el biólogo Jaume Bertranpetit.
Este catedrático de biología de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) ha abierto el ciclo de conferencias de las jornadas 'Expansión de los humanos por el planeta: nuestros orígenes', que organiza la Obra Social de 'La Caixa' en el museo Cosmocaixa hoy y mañana y que reúnen a arqueólogos, paleontólogos y biólogos de todo el mundo.
En declaraciones a Efe, el catedrático de la UPF y también director científico de las jornadas ha detallado que hay partes del genoma humano 'aparentemente irrelevantes' que, con el paso de los años, han sufrido unas mutaciones concretas que se encuentran sólo en personas de determinadas zonas del mundo, por lo que 'haciendo el camino inverso se puede reconstruir las fases de la expansión de los humanos desde Africa'.
Así, estas partes del genoma, que se irán estudiando a lo largo de los próximos 10 años, 'actúan como un buen reloj, ya que ofrecen una buena descripción de la diversidad actual y podemos ver las dinámicas de cambio que se van dando en los genes' y, por tanto, dibujar mejor el proceso de expansión del hombre moderno, un proceso que se completará en la próxima década.
Bertranpetit ha apelado a la comunidad científica para mejorar la coordinación entre las distintas disciplinas que estudian el origen del hombre, ya que resulta vital una 'coordinación entre los datos del presente que nos ofrece la genética y los del pasado que nos da la arqueología y la paleontología'.
Aunque, según el catedrático, resulta mucho más relevante el estudio del genoma que el de los restos de homínidos anteriores al hombre moderno, como por ejemplo los de Atapuerca, que 'sin duda son interesantes, pero no relevantes para conocer nuestros orígenes, porque venimos de otro sitio', ha apostillado.
La comunidad científica coincide en que el hombre moderno surgió hace unos 100.000 años en el este o sur de Africa y, por alguna razón, inició una expansión hace 60.000 años primero por el sur de Asia, luego hacia el norte y Europa, para llegar también a Oceanía y finalmente a América.
Uno de los grandes retos de la paleontología es descubrir qué 'ventajas' tuvieron los humanos modernos para subsistir y evolucionar frente a los otros homínidos, que desaparecieron.
Algunos expertos señalan que pudo ser el desarrollo del lenguaje, pero, según Bertranpetit, 'es difícil de probar', mientras que otros opinan que la causa puede ser la tecnología que necesariamente desarrollaron, ya que 'fueron capaces de construir algún tipo de embarcación para llegar a Oceanía', ha subrayado el catedrático.
Durante los dos días de jornadas se discutirán estos y otros aspectos a partir de conferencias de diversos expertos, entre los que destacan el profesor de biología humana del departamento de antropología de Stanford University (EUA), Richard G.Klein, el catedrático de prehistoria del departamento de arqueología de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), Paul Anthony, y el codirector del Proyecto Atapuerca Eudald Carbonell, entre otros.