Greenpeace lanza una expedición para denunciar la pesca ilegal en Africa
El buque de la organización no gubernamental Greenpeace, el 'Esperanza', zarpó hoy de Ciudad del Cabo para iniciar una expedición de dos meses en la que denunciará la pesca ilegal en las costas atlánticas de Africa y sus devastadores efectos sobre el futuro de los recursos marítimos.
Se calcula que el volumen de la pesca ilegal en todo el mundo alcanza un 20 por ciento de las capturas totales anuales, con un valor estimado entre los 4.000 y los 9.000 millones de dólares.
El 'Esperanza' se dirige hacia el Golfo de Guinea en el marco de la campaña titulada 'Defendiendo nuestros océanos', que centra los esfuerzos de Greenpeace en la defensa del ecosistema oceánico.
El buque cuenta con ultra modernos sistemas de comunicación, incluyendo el acceso permanente a la red mundial de internet, y equipos de grabación de audio, vídeo y fotografía para documentar las operaciones de pesca 'pirata' que encuentre durante su travesía.
De toparse con un barco pirata, el 'Esperanza' documentará las actividades del mismo y denunciará su posición a las autoridades del país en cuyas aguas territoriales aquel esté operando o a organizaciones internacionales, como la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico -con sede en Madrid-, si la pesca ilegal se produce en aguas internacionales.
'La pesca pirata contraviene todas las regulaciones internacionales al respecto y representa un gran problema no sólo por la cantidad de peces que captura, sino también por los métodos que utiliza y su impacto sobre el medio ambiente', dijo Sara Duthie, jefa de la expedición en una rueda de prensa, en Ciudad del Cabo.
'Greenpeace centra su labor en la documentación del problema, en hacer presión política y fomentar la investigación científica,' añadió Duthie, que admitió, sin embargo, que 'son los gobiernos y la comunidad internacional los únicos que pueden acabar con el problema de la pesca pirata'.
Entre los miembros de la expedición se encuentra el representante de Greenpeace España, Sebastián Losada, un coruñés graduado en Ciencias del mar por la universidad de Vigo, quien ha pospuesto sus estudios para un doctorado en oceanografía para trabajar con la ONG.
'El pirateo se produce todos los días en todos los océanos y mares', dijo Losada, quien aseveró que 'el pescado servido como cena en muchas partes del mundo es robado del océano de alguien más, a quien se le está negando comida e ingresos. La pesca pirata es un delito oculto al que los gobiernos pueden poner freno', afirmó.
Según Losada, la pesca legal a nivel mundial no podrá ser sostenible hasta que no se acabe con las operaciones piratas.
El representante español de Greenpeace denunció la falta de acción de la comunidad internacional, especialmente de la Unión Europea.
'Siempre hacen muchas declaraciones y promesas pero luego no cambian nada, nunca hacen nada', afirmó.
El plan de acción de Greenpeace contra la pesca ilegal concentra su atención en varios puntos, incluidos los puertos donde llegan los barcos piratas. El puerto de Las Palmas es uno de los más utilizados por esas embarcaciones.
Otros puntos de importancia son la divulgación mayorista, minorista y consumidor de la procedencia del pescado, como así también el control de barcos a través de observadores gubernamentales y de vigilancia electrónica.
La ONG hace hincapié en la prevención del transbordo de las capturas ilegales a barcos refrigerados en alta mar, que hacen luego el 'blanqueo' de la mercadería a través de puertos legales; la unificación de listas de buques piratas para que puedan ser inmediatamente reconocidos y la asistencia financiera a países en desarrollo para que puedan protegerse del pirateo.
La campaña 'Defendiendo nuestros Océanos' cuenta con el apoyo de entidades internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Fundación para la Justicia Medioambiental.