Puigvert instala un equipo cirugía robótica, pionero en España
La Fundación Puigvert ha presentado hoy un nuevo sistema de intervención quirúrgica, el robot Da Vinci, desarrollado por ingenieros de la NASA, que es pionero en España y que supone una revolución en el ámbito de la cirugía urológica y especialmente en el cáncer de próstata.
Humberto Villavicencio, director de Urología de la Fundación, ha explicado que este robot quirúrgico, que ha costado 1,5 millones de euros, suple las limitaciones que tiene actualmente la técnica laparoscópica ya que mejora la visión del campo de operaciones y la movilidad del instrumento quirúrgico.
Además, permite actuar a distancia, con el paciente alejado del cirujano, ya que se diseñó para operar en plataformas petrolíferas, en situaciones de guerra y en estaciones espaciales.
El equipo, el quinto que se instala en Europa, se compone de una consola dotada de un visor en tres dimensiones y unos mandos ergonómicos con una destreza comparable a la mano humana, a través de los cuales el cirujano transmite las instrucciones al robot, que está situado en la mesa de operaciones.
El cirujano ha remarcado que el robot reproduce con precisión y de forma inmediata los movimientos del médico y ejecuta la operación con dos brazos articulados, mientras que un tercero sostiene una cámara endoscópica, también en tres dimensiones, que muestra con extrema precisión la zona que se opera.
El equipamiento, con el que ya se han operado a quince pacientes, tiene un cuarto brazo que hace de separador automático, una tarea que suele hacer un ayudante de quirófano.
Villavicencio ha explicado que aunque se pueden hacer todo tipo de operaciones urológicas, está especialmente indicado para tratar enfermos con cáncer de próstata y realizar una prostatectomía radical, porque permite que el paciente conserve la erección y tenga más posibilidades de continencia de orina, que son uno de los inconvenientes de la cirugía actual mediante laparoscopia o abierta.
Además, los pacientes tienen una mejor recuperación porque las incisiones que se hacen son mínimas, el enfermo requiere poca anestesia, se reduce el dolor postoperatorio, las infecciones y la pérdida de sangre.
Para el cirujano también tiene grandes ventajas, según ha señalado el doctor Villavicencio, ya que le permite trabajar con el máximo confort gracias a su ergonomía, y transmite una gran seguridad porque corrige el temblor que pueda tener el médico al operar.
Comparado con la cirugía laparoscópica, el robot Da Vinci facilita la introducción de instrumentos más pequeños y finos, y el cirujano se beneficia de una alineación ojo, mano, imagen de la punta de la herramienta.
Esperanza Martí, gerente de la Fundación ha cifrado en 120 el número de intervenciones previstas para este año con este equipamiento, tanto en el ámbito privado como público, y ha anunciado que el hospital se ha convertido en centro de referencia para el área Mediterránea y América Latina de este aparato.
En este centro se reúnen mañana más de doscientos especialistas para ver el funcionamiento del Da Vinci, aunque para formarse en su manejo deberán asistir a unos cursos que se impartirán en el mismo hospital, en colaboración con la Universidad de Barcelona y la Facultad de Veterinaria.
La Fundación Puigvert es un centro especializado en urología, nefrología y andrología que, además de asistencia, imparte formación de pre y post grado, y siempre ha sido pionero en este campo de la medicina ya que fue el primero de España en trabajar en equipo con especialistas de distintos campos y en utilizar técnicas de laparoscópia para tratar a los pacientes.