Colgar la ropa en el tendedero para que cinco minutos más tarde un aguacero haga inútil nuestro esfuerzo es uno de los lastres de la vida doméstica.
Pero eso es historia del pasado gracias al proyecto final de un estudiante de la Universidad de Brunel, en Inglaterra, Oliver MacCarthy, quien inventó los ganchos o pinzas "inteligentes".
El gancho tiene sensores que le permiten percibir cambios en la presión atmosférica. Si todo indica que lloverá en la próxima media hora, un seguro en la pinza se activa automáticamente y ésta se cierra, impidiendo que la ropa se cuelgue.
Es decir que los pálpitos de "va a llover" basados en el cúmulo de nubes grises o negras que vemos serán innecesarios.
Frustración MacCarthy, oriundo de Birmingham, en el norte de Inglaterra, quería trabajar sobre un objeto de uso doméstico para su proyecto final en la Universidad de Brunel.
Y para ello se inspiró en su propia frustración.
"Pensé en los ganchos de ropa porque en muchas ocasiones la puse a colgar para en cinco minutos retirarla mojada", dijo.
Paul Turnock, director del departamento de diseño de la Escuela de Ingeniería del Diseño de la Universidad de Brunel, confía en que los ganchos inteligentes serán comercializados en el futuro.
"Oliver ha tomado de una forma muy ingeniosa a un objeto de uso doméstico y lo ha rediseñado para que sea inteligente y fácil de usar", subrayó Turnock.