Salas dice, pese dificultades, posible hacer ciencia y ser mujer
La científica Margarita Salas afirmó hoy que 'es posible hacer ciencia y ser mujer', aunque reconoció que aún queda camino por recorrer para facilitar a la mujer la conciliación de la vida familiar y laboral, por lo que estimó necesario un cambio de mentalidad en los hombres y la ayuda del Gobierno y la sociedad.
La directora del Instituto de Biología Molecular del CSIC y del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa y desde 2001 miembro de la Real Academia Española se pronunció en este sentido en declaraciones a los medios de comunicación tras la inauguración en Pamplona de la exposición 'La estirpe de Isis. Mujeres en la historia de la ciencia'.
Salas reconoció que 'todavía son pocas las mujeres que están en una cierta posición de dirección de grupos de investigación o de política científica, pero creo que esto va a cambiar en unos pocos años'.
Por todo ello la científica se mostró 'optimista' y opinó que 'en un futuro no demasiado lejano, en unos quince años, el numero de mujeres que van a ocupar puestos de responsabilidad en la ciencia, será equiparable al número de hombres y estará de acuerdo con las capacidades de cada una de ellas'.
Sin embargo, reconoció que 'todavía queda camino por recorrer en el sentido de dar facilidades a las mujeres, sobre todo, respecto a su maternidad', ya que 'si una mujer quiere ser madre y profesional lo tiene más difícil que el hombre a no ser que se le den las facilidades necesarias para compatibilizar ambas tareas'.
En esta cuestión 'el Gobierno y la sociedad tienen que ayudar', según Salas, quien apuntó que además 'tiene que cambiar la mentalidad de los hombres', puesto que, recalcó, una familia es responsabilidad de todos.
Salas recordó que cuando ella comenzó 'no se contemplaba que una mujer hiciese ciencia, se consideraba que no valía para la ciencia', por lo que, reconoció que lo pasó mal hasta que se fue a Nueva York con Severo Ochoa, 'a quien tengo mucho que agradecer, me trató siempre como persona, independientemente de mi condición de mujer', subrayó.
A su regreso a España, según relató, 'al estar casada con un científico, pasé a ser la mujer de Eladio Viñuela, pero mi marido que era una persona muy generosa y consciente de esta discriminación, decidió dedicarse a un tema de investigación distinto al que estábamos haciendo para que yo pudiera desarrollar mi investigación independiente'.
A partir de un cierto momento 'lo que era negativo para mí por el hecho de ser mujer, se convirtió en positivo en el sentido de que era la primera mujer que entraba en la academia de ciencia o presentaba un estudio', dijo Salas, quien incidió en que 'lo que hace falta es que se deje de decir que es la primera vez que una mujer tiene un premio, es necesario que estemos en el mundo científico en igualdad'.