Socios ITER firmaron inicio del mayor reactor de fusión nuclear
La Unión Europea y seis potencias mundiales dieron hoy luz verde a la construcción del mayor reactor experimental de fusión nuclear, el ITER, que se pondrá en marcha en 2016, con un presupuesto inicial de 5.000 millones de euros y cuya entidad legal europea se situará en España.
Se trata del mayor proyecto científico internacional, que se explotará durante 20 años, y que reúne a la Unión Europea (UE), Japón, Estados Unidos, China, Rusia, Corea del Sur e India con el ánimo de aunar esfuerzos en la investigación de la fusión nuclear, con vistas a reducir la dependencia energética exterior entre otros objetivos.
De los 5.000 millones de euros que se desembolsarán inicialmente para la construcción del ITER (en valor del año 2000), la UE financiará cerca del 50% (un 10% lo aportará Francia y el 40% restante la Comisión Europea).
Durante los 30 años de construcción y explotación del reactor experimental, que será operativo hasta 2036 y donde trabajarán 2.000 científicos, la UE destinará al proyecto cerca de 10.000 millones de euros.
En el presupuesto total se incluyen los costes del desmantelamiento del reactor y el saneamiento de la zona donde se levantará -la localidad francesa de Cadarache (sureste del país)-, una vez concluya el periodo de explotación.
La fusión nuclear produce energía del mismo modo que se genera en el sol y en las estrellas, y que investigaciones científicas ya demostraron que puede reproducirse también en la tierra, por lo que se perfila como una de las tecnologías del futuro para generar energía eléctrica renovable, limpia y barata, además de permitir otras aplicaciones.
El potencial de la fusión nuclear 'es enorme' para la UE, según explicó el director del programa de investigación en energía de la Comisión Europea (CE), Pablo Fernández Ruiz, que recordó que Europa importa el 50% de su energía del exterior, porcentaje que aumentaría hasta el 70% en 2030 de mantenerse la tendencia actual.
Con la fusión nuclear -que permite unir de forma controlada átomos de hidrógeno, tal y como demostraron numerosos experimentos-
Europa podría reducir considerablemente su dependencia energética del exterior.
En el ITER (Reactor Experimental Termonuclear Internacional), el mayor de los construidos en el mundo, los investigadores internacionales profundizarán en la obtención de energía a través de la fusión nuclear durante largos periodos de tiempo, lo que permitiría construir centrales eléctricas de producción continua y limitar la dependencia.
Tras la firma del acuerdo, que cerró las intensas negociaciones del proyecto, el director general de Política Tecnológica del Ministerio español de Educación y Ciencia, Carlos Alejaldre, destacó la importancia de que 'finalmente se lleve a cabo en Europa', tras la renuncia de Japón a situarlo en la localidad de Rokkasho-Mura.
Asimismo, Alejaldre resaltó la 'oportunidad' que supone para España -que pujó hasta el final por albergar el reactor en la localidad tarraconense se Vandellós- acoger en Barcelona la sede de la entidad legal europea, responsable de gestionar los 2.000 millones de euros de la contribución inicial europea al proyecto.
La elección de España como sede de la entidad legal europea del ITER coloca al país 'en una posición de privilegio', añadió.
El proyecto ITER se remonta a 1988, cuando científicos y expertos de la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos, la Unión Soviética y Japón empezaron a trabajar juntos en el desarrollo de un proyecto de reactor experimental termonuclear, que debía concluirse a finales de 1990.
La cooperación entre los tres países y la CEE recibió el respaldo del Organismo Internacional de la Energía Atómica, con sede en Viena, y se planteó como el primer paso para explotar y comercializar la fusión termonuclear como una fuente energética inagotable y limpia en las primeras décadas de este siglo.