Casi un tercio de los padres no protege a sus hijos del sol con el factor adecuado
Casi un tercio de los padres (29 por ciento) protege a sus hijos del sol con un índice solar inferior al recomendado (30 o superior), a pesar de que la protección infantil es fundamental ya que antes de los 21 años hemos recibido entre el 50 y el 80 por ciento de la radiación solar total de nuestra vida.
Este es uno de los resultados de una encuesta sobre 'Conocimientos y hábitos de exposición solar de la población', que fue presentada hoy junto con la campaña de prevención del cáncer de piel de la Academia Española de Dermatología y Venereología, en colaboración con los laboratorios La Roche-Posay.
Los niños se exponen al sol tres veces más que los adultos por sus hábitos de vida, pero el 50 por ciento de los padres encuestados reconoce no proteger a sus hijos cuando juegan en el parque y el 3 por ciento admite 'no hacer nada especial en cuanto a protección física o fotoprotección'.
La encuesta pone de relieve que el 8 por ciento de la población española no se protege del sol; el 19 por ciento utiliza un índice de protección medio/bajo (inferior a 15) y el 77 por ciento elige su crema protectora sin ningún tipo de consejo de profesionales sanitarios.
Aunque conocer el fototipo de piel ayuda a seleccionar el índice más adecuado, el 63 por ciento de los encuestados no lo conoce.
Los profesionales recomiendan proteger las zonas del cuerpo más expuestas, si bien el 80 por ciento descuida la protección del cabello; el 42 por ciento la de los labios (ha aumentado la incidencia del cáncer labial) y el 31 por ciento la de las manos.
El 60 por ciento cree que en invierno la exposición al sol en la playa es baja o muy baja y más de la mitad tampoco considera que el riesgo sea alto en las actividades al aire libre.
Los días nublados, frescos encapotados también son perjudiciales, puesto que las radiaciones atraviesan en un 90 por ciento las nubes. No obstante, solamente el 30 por ciento de la población es consciente de ello en la época estival.
Entre los falsos mitos más habituales, el estudio destaca la creencia de que el bronceado es un medio natural de protección de la piel frente al sol, lo que lleva a tomar sesiones de rayos UVA previas a una exposición solar directa.