Los constructores toledanos afectados por la paralización urbanística de la Vega Baja, en cuyo subsuelo se encuentra la ciudad visigoda, exigen a la Empresa Municipal de la Vega Baja (EMVB), tras la paralización de la construcción de 1.300 viviendas, que les devuelva el dinero que han pagado ya, unos 66 millones de euros.
En rueda de prensa, el presidente de la Federación Empresarial Toledana (FEDETO), Angel Nicolás, insistió hoy en nombre de los once empresarios afectados (entre ellos tres cooperativas de vivienda) en que no aceptarán permutas de terrenos en otros lugares de la ciudad, y dijo estar convencido de que acabarán en los tribunales.
Además, puso de manifiesto que 'no dejarán entrar a nadie' en 'sus parcelas' si la zona no se declara Bien de Interés Cultural (BIC) en un trámite administrativo previo a los trabajos científicos arqueológicos que deberá llevar a cabo la Dirección General de Patrimonio de la Junta para dejar al descubierto la antigua ciudad visigoda.
Explicó que el mes que viene acaba el plazo comprometido por el Ayuntamiento para dejar las parcelas urbanizadas con los servicios básicos (alumbrado, acerado) y 'si esto no sucede emprenderán acciones legales contra la Empresa Municipal de la Vega Baja', lo mismo que harán si el Gobierno Regional comienza a trabajar en el yacimiento sin antes declararlo como Bien de Interés Cultural.
Los propietarios de estos terrenos, donde ahora se pretende hacer un parque arqueológico, piden la devolución de las cantidades entregadas a la EMVB en virtud del convenio firmado con la Empresa Municipal en 2005 y que contempla que en el supuesto de que las parcelas no se pudieran urbanizar se 'retrotraerían' a la situación inicial y pide también que se les compense también por los gastos de los estudios arqueológicos previos que han costeado.
El presidente de Fedeto urgió a las administraciones municipal y regional a resolver cuanto antes este asunto, en el que han quedado 'pisoteados' los derechos empresariales y en el que se ha actuado con un 'descaro tremendo' y sin analizar las consecuencias.
Asimismo, se refirió a las consecuencias que va a tener para la economía toledana la decisión de no urbanizar la zona, porque no solo se ven afectadas las 1.300 viviendas citadas, sino las proyectadas en el Cristo de la Vega y Circo Romano, y anunció que las empresas perjudicadas no van a tener más remedio que despedir trabajadores.