Amalia Bautista:poesía siempre se leerá poco, pero lector es fiel
La poetisa madrileña Amalia Bautista aseguró hoy que 'la poesía siempre se leerá poco, pero no es algo negativo, porque no es un género de masas y no se puede pretender que le guste a todo el mundo', pero sin embargo tiene lectores fieles y de calidad, y la suficiente trama editorial y de premios.
Bautista participó con una lectura de poemas en las VII Jornadas de Poesía en Español, que se celebran en la Casa de los Periodistas de Logroño hasta el próximo 29 de abril, a las que ya acudió en su segunda edición, en el año 2000.
En declaraciones a Efe, explicó que 'irremediablemente' todos sus poemas 'hablan de amor o desamor, en general de la vida, y la vida tiene esas subidas y bajadas, es como una montaña rusa'.
Esta escritora es autora de los libros 'Cárcel de amor' (1988), 'La mujer de Lot y otros poemas' (1995), 'Cuéntamelo otra vez' (1999), 'Hilos de seda' (2003), 'Estoy ausente' (2004) y la antología 'La casa de la niebla 1985-2001' (2002).
'Todos o casi todos en algún momento de la adolescencia escribimos un diario o poemario que permita dar salida a las contradicciones de esa época rara en la que te encuentras a contrapelo', y algunos, como ella misma, reconoció, tienen el vicio de no dejarlo porque siempre están a contrapelo.
Licenciada en Ciencias de la Información, trabaja en la actualidad en el gabinete de prensa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, una tarea que le 'da de comer' y también le permite escribir', mientras que su labor de poetisa le 'esponja'.
Consideró que, 'para bien o para mal, la poesía se encuentra al margen de los sentimientos momentáneos', y en su caso, 'los poemas tardan mucho tiempo en florecer, porque responden a una vivencia concreta, buena o mala, y pueden llegar a tardar años en salir'.
Por ello, 'el momento en el que aflora tiene muy poco que ver con el que lo provocó, porque es la propia poesía la que decide salir, y no el poeta el que toma esa decisión'.
Su obra refleja su propia vida, detalló, 'a veces tomando temas prestados y, otras, estableciendo estrategias para hacerlas literatura'.
Defensora de la poesía clara e inteligible frente a la abstracta y vacía, justifica esta opción en que le resulta imposible escribir un texto que no se entienda, y como lectora, encuentra un muro de acero blindado para emocionarse con lo que no comprende.