|
|
|
Inmersa en la escritura de un nuevo título, aunque debido al problema con el fémur 'me he quedado cuatro meses hecha una tontorrona y me quedan unos capitulillos para acabarlo', ha destacado Matute que está 'lo suficientemente loca' como para, a su edad, tener muchos otros proyectos en mente. Con su nombre siempre sonando para obtener alguno de los grandes premios de la Literatura castellana, ha confesado que ahora no tenía el Premio Nacional de las Letras Españolas, que concede el Ministerio de Cultura, en la cabeza. 'Otras veces -ha rememorado hoy- mi nombre figuraba y había 'runrunes' pero esta vez, que no tenía ni idea, mi nombre salió'. A su juicio, el premio, que le ha 'emocionado tremendamente', le servirá de 'espaldarazo y de ilusión para acabar mi nuevo libro'. Preguntada al respecto, ha respondido que lo volverá a publicar en Destino, donde empezó y donde espera terminar, y ha avanzado que no es autobiográfico, aunque incluye algunos detalles de su infancia. Es como 'un despertar al mundo, a la vida y después hay una catarsis. Es una novela que es una historia, porque a mi me gusta contar historias, con un principio y un final', ha precisado. El final de una novela, entiende la autora barcelonesa, es siempre lo más importante, junto con el arranque, y donde 'hay que echar todo el esfuerzo'. En el caso de su nuevo libro, del que no ha querido explicar más porque es de quienes entiende que las novelas o se escriben o se leen, es 'un poco desconcertante'. Respecto del título, ha dicho que igual lo cambia, pero cree que será 'Paraíso inhabitado'. Haciendo gala en todo momento de un sutilísimo sentido del humor, Ana María Matute ha afirmado que una de las razones que la empujan a escribir es que 'no sé hablar, como ustedes pueden comprobar en estos momentos'. Narradora que escribe en una máquina electrónica por las mañanas, ha señalado hoy que nunca lo hace por las tardes, un momento del día cuyo sólo su nombre 'ya me da pereza', lo que no quiere decir, ha continuado, que 'un día publique un libro que se llame 'La tarde''. Tras dar a conocer que en épocas muy duras de su vida la literatura ha sido su salvavidas, ha asegurado que no tiene previsto editar sus memorias por dos razones: 'no creo que eso interese a nadie y son mis memorias, algo que no es para compartir con nadie. Sería como hacer un 'striptease' y yo no soy partidaria del 'striptease'', ha sonreído. Tampoco cree en la novela histórica, aunque la Historia, después de la Literatura, sea lo que más le gusta, especialmente el período de la Edad Media, como queda claro en su trayectoria literaria. Aquella niña que hace más de setenta años se encerraba en un cuarto oscuro y fabulaba con su imaginación es hoy una venerable mujer de cabello blanco que dice haber sido muy valiente, trabajadora y sufridora. 'También he sido muy feliz. Con lo malo y con lo bueno, he vivido mucho', ha confesado.
|