Artista celebra el derecho a la vida y a la famosa Britney Spears
Una escultura de Britney Spears desnuda y dando a luz en una pose seductora fue expuesta hoy al público en Nueva York tras haberse convertido en la última manifestación polémica del culto a la celebridad en el mundo de las artes plásticas.
La famosa cantante pop nunca había despertado pasiones en las bellas artes hasta que al escultor Daniel Edwards se le ocurrió tomarla como modelo para la escultura, que se podrá ver hasta el 23 de abril en la galería neoyorquina Capla Kesting.
La obra se titula 'Monumento Pro Vida: El nacimiento de Sean Preston', en alusión al nombre del hijo de Spears y al deseo del artista de rendir un homenaje a la causa antiabortista.
'Dan siempre ha trabajado con temas polémicos o que no se han resuelto y usualmente escoge a una celebridad para representarlo y llevarlo al ámbito público', dijo a EFE el codirector de la galería, David Kesting.
Irónicamente, Edwards transmite el mensaje del derecho a la vida mediante la representación de Spears desnuda, arrodillada sobre un tapete de piel de oso, con sus 'senos cargados de leche' y una impactante vista posterior por la que se asoma la cabecita de Sean.
Como figura pública e idealizada, Britney es el modelo perfecto para inspirar a los que luchan por el derecho a la vida, según Edwards.
'Britney Spears fue la palabra más buscada en Google el año pasado, y con razón. A la gente le inspira la belleza de una mujer embarazada', apuntó el artista, para quien 'la gente expresó un sentimiento pro vida por medio de su interés en el embarazo de Britney'.
Pero la obra ha sido criticada tanto por los que rechazan el aborto como por los que lo defienden, y, lo que es más, por los que están en contra de las cesáreas voluntarias -una cirugía por la que optó Spears- y por los defensores de los derechos de los animales.
Las críticas han sido vertidas en numerosos correos electrónicos dirigidos a la galería.
'Al principio, el 80 por ciento de los millares de mensajes estaban en contra de la escultura, pero desde que la exhibición ha llamado la atención de los medios ha habido más manifestaciones de apoyo y ahora sólo el 60 por ciento de las críticas son negativas', dijo Kesting.
Los activistas 'pro vida' critican que la causa, que es conservadora, sea representada con la figura de una mujer arrodillada sensualmente sobre una piel de oso.
La representación llevó incluso a la presidenta del Comité de Derecho a la Vida de Manhattan, Jeanne Head, a rechazar la pieza.
El codirector de la galería, Lincoln Capla, un acérrimo activista pro vida, manifestó que se colocarán junto a la obra folletos informativos sobre la causa, y que es probable que una avalancha de personas acuda esta noche a la recepción de inauguración.
La galería se prepara y ha contratado a dos guardias de seguridad para el cóctel, según Kesting, que a diferencia de su socio apoya la causa en pro del aborto o 'el derecho de la mujer a escoger'.
El caso de Edwards, o el de un artista que rinde culto a una celebridad, no es nuevo en el mundo del arte.
Basta recordar las serigrafías de Andy Warhol, el 'rey del arte pop', que idealizan a Marilyn Monroe o Liz Taylor, y, años después, a Jeff Koons y su escultura en cerámica de Michael Jackson junto a su mono mascota, Bubbles.
En 2003, la galería Deitch Projects de Nueva York exhibió vídeos y fotografías de una colaboración entre Madonna -casualmente, la 'madrina' de Britney Spears- y el célebre fotógrafo Steven Klein.
Y ya el mismo Edwards había causado controversia y generado mucha cobertura de la prensa el año pasado cuando exhibió, en la galería First Street, un trío de esculturas referentes a la cabeza conservada de la fallecida estrella del béisbol Ted Williams.