Asociaciones escritores aseguran copia privada no es un derecho del usuario
La Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (ACEC) y la Asociación de Escritores en Lengua Catalana (AELC) han coincidido hoy al asegurar que 'la copia privada no es un derecho del usuario' y han cifrado en un 25% la pérdida de sus ingresos a consecuencia de la proliferación de estas copias.
A pesar de que la revisión de la ley de propiedad intelectual otorga a los autores una compensación directa por el número de copias privadas que se puedan hacer de sus obras, ellos la consideran totalmente insuficiente, han explicado los representantes de ambas asociaciones en una mesa redonda organizada por estas entidades.
El artículo 25 de la Ley de Propiedad Intelectual establece que no es necesaria la autorización de los titulares de derechos cuando la copia de sus obras se hace para uso privado y no para uso colectivo ni lucrativo.
Para compensar a los titulares de derechos por las copias privadas de sus obras, la Ley de Propiedad Intelectual establece una remuneración a partir de un canon que graba los equipos, aparatos y materiales idóneos para realizarlas.
La presidenta ACEC, Montserrat Conill, ha señalado que 'el derecho a la cultura es un derecho fundamental del ser humano, de igual manera que lo es el derecho a la salud o a la educación, pero no creo que haya nadie que se atreva a afirmar que la atención sanitaria deba garantizarse sin retribuir a los médicos, ni que la escolarización deba llevarse a cabo sin pagar a los maestros'.
El abogado Mario Sepúlveda ha expresado que 'no hay posibilidad de resolver el sistema contractual entre autor y editorial renovando la ley, a menos que se restablezca el equilibrio entre las dos partes', dando mayor importancia al papel de los escritores.
Por su parte, el novelista Eduardo Mendoza, invitado a este acto y representante de una de las partes del conflicto, ha afirmado que 'hasta hace muy poco, el autor no existía ni como figura jurídica ni económica' y ha añadido que 'cuesta que al escritor se le reconozcan sus derechos como a cualquier profesional'.
Mendoza ha afirmado que es difícil 'valorar el coste de producción de una obra, porque el autor no invierte dinero, pero si mucho tiempo' y ha reconocido que esta situación es un poco paradójica porque 'ahora el tiempo es muy caro'.