Autores de novela histórica debatirán en Valladolid sobre este género mestizo
Escritores de novela histórica de varios países participarán en Valladolid, del 7 al 10 de mayo, en el primer encuentro internacional sobre este género 'mestizo y ambiguo', 'en plena efervescencia', que a veces le facilita al lector la comprensión del pasado mejor que muchos libros de Historia.
'En España la Historia ha sido utilizada como arma política y, con frecuencia, los historiadores se han preocupado más de justificar el presente que de hacer entender bien el pasado', decía hoy el historiador y novelista José Luis Corral al presentar en Madrid este encuentro, que será una de las actividades más importantes de la Feria del Libro de Valladolid.
La presentación estuvo respaldada por el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, y por el viceconsejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Alberto Gutiérrez Alberca, y contó también con las intervenciones de Carlos García Gual, director de las jornadas, y de los novelistas Alfonso Mateo Sagasta y Pedro García Martín.
En Valladolid debatirán sobre este género en expansión, que, como recordó García Gual, 'tiene poco prestigio entre los críticos literarios e historiadores', escritores como el alemán Gisbert Haefs, la uruguaya Carmen Posadas, el italiano Santo Gioffré, el mexicano Antonio Sarabia, y los españoles Luis García Jambrina, Carme Riera, Martí Domínguez, Alfred Bosch, Félix J. Palma y Santiago Posteguillo, además de los novelistas ya mencionados.
Frente al historiador, que trata de explicar el pasado a la luz de los documentos históricos, el autor de novela histórica 'opera con mayor libertad', 'puede dar voz a los vencidos', contar 'los aspectos más humanos, la vida y las pasiones' y rememorar 'las peripecias de gentes sin rango histórico', afirmó García Gual, gran experto en literatura clásica y medieval.
'La novela histórica no está reñida con la Historia, aunque hasta hace pocos años había una tremenda dicotomía entre novelistas e historiadores, que se ignoraban o despreciaban, pero las cosas están cambiando', aseguró José Luis Corral, autor de 'El salón dorado', 'El Cid', 'Trafalgar' o 'El Rey Felón. De las Cortes de Cádiz a Waterloo'.
Profesor de Historia en la Universidad de Zaragoza, Corral se mostró muy crítico con aquellos historiadores que 'escriben sin tener en cuenta a la gente y sin prestarle atención a la forma y al estilo en sus libros'.
'Eso ha provocado la huida masiva de los lectores de libros de Historia, y el lugar que le correspondía a los historiadores ha sido ocupado por los novelistas', dijo Corral, cuya opinión fue compartida por Mateo Sagasta, para quien está claro que la mayoría de los historiadores 'no saben divulgar' y sus obras 'son muy aburridas'.
Mateo Sagasta, autor de 'Ladrones de tinta' (Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza y Premio Espartaco a la mejor novela histórica) dejó claro que 'la novela histórica es literatura' y sus autores no tienen por qué 'ser fieles a la Historia'. El novelista recrea algunos episodios del pasado y 'crea a partir de los puntos negros de la Historia'.
La necesidad de que los historiadores 'filtren' los documentos con los que trabajan, porque muchas veces sólo contienen testimonios de 'los vencedores', fue puesta de manifiesto hoy por Pedro García Martín, autor, entre otras novelas, de 'El químico de los Lumiére', Premio de Novela Ciudad de Salamanca.
Para García Martín, la etiqueta de 'novela histórica' que se le aplica a algunos libros 'no es importante'. Hay novelas de escritores como Galdós, Baroja o Yourcenar, 'ambientadas en tiempos pretéritos, y ninguno de ellos es tildado' como autor de novela histórica.
Ante la pregunta de por qué los críticos son 'tan duros' con la novela histórica, el alcalde de Valladolid lanzó otra: '¿No habrá muchas veces entre los críticos de literatura y de cine escritores y cineastas frustrados?'