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Balbina Rivero explica, en una entrevista a Efe, que el hecho de que se haya pospuesto la publicación de 'Doce horas para quince años' es 'una jugada del destino' similar a las que narra en la propia novela, por lo que opina que 'quizás no era el momento'. 'La estoy tratando como una Cenicienta cuando realmente para mí es una princesa', confiesa la escritora acerca de su obra, que protagoniza Isabel, una chica 'bien' que tiene su primer fracaso amoroso y en lugar de tratar de aclarar los motivos o buscar un entendimiento 'se encierra en sí misma y no perdona'. Esto le hace iniciar una vida errática en la que vivirá experiencias 'muy duras, inesperadas, dolorosas y traumáticas'. Entre tanto los personajes estarán sujetos a los caprichos del destino, con una carta que se pierde y momentos 'de un dramatismo impensable'. Estos avatares se prolongan durante los 15 años a los que hace mención el título y que culminarán con el regreso de Isabel al hogar, lo que le provoca un sabor agridulce al descubrir que en el sitio 'donde vio la luz por primera vez había perdido los que debieron ser los mejores años de su vida debido a su empecinamiento y a la falta de comunicación'. Rivero se muestra 'muy satisfecha' con la novela porque ha conseguido unos personajes 'con categoría de real' a partir de una trama que puede 'parecer ñoña o rozar lo sentimentaloide'. Sin embargo, una amiga de la autora, la también escritora y profesora Fela Palenzuela, recientemente fallecida, le comentó que con esta novela Rivero se había convertido 'en una auténtica escritora', afirma. 'Creo en la inspiración. Mi primera novela fue un reto que me marqué ya que empecé a escribir cuentos literarios, eróticos, y me parecía que no era capaz de llenar los folios necesarios para una novela', reconoce la autora de 'Ya nada es igual'. La sorpresa le llegó cuando comenzó a escribir la obra 'en un rapto de inspiración en el que me evadí de la realidad y entré en otra dimensión: los personajes eran los que me conducían', asevera. Al ser la primera novela tenía el temor de 'pasarme o quedarme corta', pero el resultado es, según su creadora, equilibrado y la historia no tiene 'nada de tópico ni de típico'. Añade que el trasfondo de la historia es el de que las circunstancias de cada personas 'pueden condicionar pero nunca determinar' su vida, porque ello supondría 'abandonarse a los tropiezos', y la protagonista se deja llevar por los acontecimientos 'hasta que se convence de que ése ha sido su error'. En la narrativa y en la vida 'reconocer un problema o una equivocación es tenerlo medio resuelto. El otro 50 por ciento consiste en poner en marcha lo que has dejado sin hacer', manifiesta la escritora. Rivero trabaja actualmente en un libro homenaje a Fela Palenzuela, para lo que ha invitado a aportar testimonios de las personas que la conocieron, y a las que su fallecimiento 'ha dejado desolados'. También prepara dos poemarios, uno llamado 'Festín de Venus y otros dioses' y el otro 'La levedad del ser'. Además añade que en la presentación de 'Doce horas para quince años', en la capital tinerfeña, ofrecerá un concierto el compositor y pianista canario Fabián de Prudencio Ayube, de quien asegura que extrae sonidos al piano 'en los que el alma vibra junto a las notas'.
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