Barcelona acoge un congreso internacional sobre turismo cultural
El edificio gaudiniano de La Pedrera acoge a partir de mañana y durante tres días un congreso internacional en el que se debatirán 'Nuevas políticas para el turismo cultural'.
Organizado por la Fundación Caixa de Catalunya, este encuentro está dirigido exclusivamente a profesionales y teóricos del turismo cultural y pretende convertirse en una plataforma en la que se discutan nuevas estrategias para ocuparse de la compatibilidad de un turismo cultural heterogéneo y masificado con una política sostenible de conservación del patrimonio.
El propio edificio de La Pedrera, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 y que recibe anualmente a más de 1,5 millones de visitantes, será una buena muestra y ejemplo de la problemática que aborda esta conferencia, de la que saldrá el próximo sábado una Declaración de Barcelona.
El comité científico del congreso, dirigido por Yves Michaud, cuenta con especialistas mundiales en la materia como Serge Guilbaut, Claude Fourteau, Vicent Todolí, Anna Tilroe, Luca dal Pozzolo, Néstor García Canclini, Bruno S. Frey y María Rosa Suárez-Inclán.
En la sesión inaugural de mañana, el sociólogo Manuel Castells hablará de la sostenibilidad del desarrollo turístico, y a continuación el filósofo francés Yves Michaud participará en una sesión sobre el agotamiento del modelo de difusión de la cultura a causa del turismo.
En la presentación del congreso, Michaud ha comentado que 'de los más de 6.000 millones de habitantes del planeta, cerca de 1.000 millones viajan cada año y unos 600 millones de éstos son turistas'.
El rápido despegue económico de varios países de gran peso demográfico, como India o China, está creando una clase media acomodada que accede al turismo.
Esto tiene, según Michaud, una traducción inmediata: 'el Louvre ha alcanzado ya un acuerdo para recibir a partir del próximo año 300.000 visitantes chinos al año'.
Michaud ha remarcado que 'no sólo el turismo es la primera industria del mundo, sino que va a seguir creciendo en importancia, a menos que lo retrase o bloquee el terrorismo, ya que el turista busca aventura y diversión pero sin peligro'.
El filósofo francés recuerda que 'además, el turismo da empleo a unas 200 millones de personas, que representan el 8% de los puestos de trabajo que hay en el mundo'.