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ley libro 22-02-2007


Los bibliotecarios creen que ley 'no es imprescindible' y es 'reduccionista'


Los bibliotecarios consideran que el proyecto de Ley del Libro 'no es imprescindible', porque las competencias en esta materia están transferidas a las autonomías, y califican de 'reduccionista' su contenido, entre otras razones porque no regula el sistema bibliotecario ni define el modelo de gestión.


Estas opiniones las expuso hoy, en la Comisión de Cultura del Congreso, la presidenta del Colegio de Bibliotecarios y Documentalistas de Cataluña, Eulalia Espinás, que habló en nombre de la Federación Española de Sociedades de Archivística, Biblioteconomía, Documentación y Museística, FESABID.

Al resumir el documento que la Federación ha hecho llegar a la Comisión, Espinás afirmó que al sector le parece 'importante que las bibliotecas aparezcan en una ley del libro y del fomento de la lectura', porque es una forma 'de normalizar la situación' de estas instituciones, que 'en pocos años han hecho un gran recorrido'.

No obstante, tal y como está planteada, la ley 'es acotada y reduccionista', porque es cuestionable 'la idoneidad' de hacer convivir en un mismo texto legal al libro, la lectura y las bibliotecas, y, además, el articulado se ocupa únicamente de las que tienen carácter público, dejando al margen las escolares, las universitarias y las privadas.

Para los bibliotecarios españoles es también 'negativo' que el proyecto de Ley de la lectura, el libro y las bibliotecas pueda sustituir a 'cualquier otra ley actual o futura de bibliotecas'.

Llegado ese punto, 'debería debatirse en el marco competencial de las comunidades autónomas', dado que la mayor parte de ellas 'disponen ya de una ley más o menos desarrollada'.

'A nivel estatal sólo sería necesario una buena articulación del sistema de cooperación', señaló Espinás.

La Federación preferiría que, en lugar de hablar de fomento de la lectura, en el proyecto de ley se hablara de 'fomento del hábito lector', un término más amplio que 'incluye el proceso educativo y cultural para el dominio de unas competencias y unas actitudes'.

Eulalia Espinás propuso que se modifique el título de la ley y pase a llamarse 'Ley de la lectura, del libro y de la cooperación bibliotecaria', porque así se adaptaría mejor al espíritu de la norma, y dijo que cualquier plan de fomento de la lectura y de mejora de las bibliotecas 'debe ser acorde con la proximidad al ciudadano y con sus necesidades específicas. Y eso se sabe desde la base, desde el día a día'.

Adolfo González, del PP, se mostró de acuerdo con la modificación del título propuesta por FESABID y anunció que su grupo presentará enmiendas parciales para mejorar el capítulo de bibliotecas de la ley. 'Nos deja perplejos que esta ley tenga escasísima relación con el Ministerio de Educación', dijo.

Por parte de CiU, Jordi Vilajoana dudó sobre la necesidad de hacer una ley específica de bibliotecas, dado que las competencias están transferidas, y Joan Tardá, de ERC, dijo que 'el tema crucial' de esta ley 'es la invasión competencial' y confió en que en el trámite parlamentario el texto se adecúe a la realidad autonómica.

ERC retiró ayer, 'in extremis', la enmienda a la totalidad que había presentado su grupo, como también lo hicieron CiU, IU_ICV y el BNG.

De esta forma, no ha sido necesario debatir esas enmiendas en el Pleno de hoy, jueves, y el proyecto de ley prosigue su curso. El 27 de febrero finaliza el plazo de presentación de enmiendas parciales, el 1 de marzo se constituye la ponencia y el 14 de marzo tendrá lugar el debate en comisión.

Tras Eulalia Espinás, compareció también en la Comisión de Cultura Luis Pagés, presidente de la Asociación de Editores en Lengua Catalana, quien se alegró de que la ley establezca el precio fijo de los libros y aseguró que la libertad de precios que se ha establecido para los de texto 'es mejor' que los descuentos que se aplicaban hasta ahora.



Terra Actualidad - EFE

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