El templo de Borobudur sobrevive el terremoto devastador
El templo de Borobudur, el mayor monumento budista conocido, ha sobrevivido al devastador terremoto de 6,2 grados en la escala abierta de Richter que sacudió Indonesia el sábado y que se ha cobrado la vida de al menos 3.500 personas.
Borobudur, a unos 45 kilómetros al noroeste de Yogyakarta, mantiene intacto su prestigio de centro de peregrinación y oración.
De hecho, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo declaró patrimonio de la humanidad en 1991.
La fuerza de la naturaleza ha respetado esta maravilla construida entre los años 750 y 850 por orden de la dinastía javanesa de los Sailendra.
El nombre de Borobudur deriva del sánscrito 'vihara buddha ur', que puede traducirse como 'templo budista en la montaña'.
Y eso es precisamente Borobudur, un gran monumento tallado en dos millones de bloques de piedra para que no se pierdan los conocimientos de cómo el hombre puede alcanzar la liberación, según las creencias cósmicas budistas.
'El Borobudur es una representación de la vía de la iluminación en forma de mándala', detalla el 'Diccionario de la sabiduría oriental', Barcelona, 1993.
'Consiste en cuatro terrazas escalonadas, sobre las cuales se encuentran tres plataformas circulares coronadas a su vez por una estupa. Los muros de las terrazas están ornados con relieves y figuras de diversos Budas; las terrazas circulares portan en conjunto 72 estupas'.
Estupa significa 'la cima' y nombra el monumento en piedra, de forma semiesférica o acampanada, construido como santuario o relicario budista.
La ascensión desde la base cuadrada (118 metros cada lado), que representa al mundo terrenal, supone el recorrido hacia la iluminación
'Las terrazas circulares hacen visualizar en forma de símbolos el mundo no-formal (arupaloka) y la vacuidad (shunyata)', según el citado libro.
No lejos de Borobudur, a 18 kilómetros al este de Yogyakarta, se levanta el mayor complejo religioso hindú dedicado a la diosa Shiva en Indonesia: Prambanan, también patrimonio de la humanidad de la UNESCO.
El terremoto del sábado ha sido menos benévolo con este centro de más de 250 templos de todas las dimensiones construido en el siglo X durante el Imperio Mataram, que reemplazó a la dinastía Sailendra.
El lugar cuenta con tres templos principales dedicados a Visnú (dios protector y restaurador) y sus hijos Shiva (fuerza destructora) y Brahma (fuerza creadora).
La capilla de Shiva, de hasta 45 metros de altura, ocupa el centro del recinto y contiene cuatro cámaras orientadas a cada uno de los puntos cardinales.
Borobudur y Prambanan forman parte de los atractivos que han hecho de Yogyakarta, a unos 400 kilómetros al sureste de Yakarta, un destino cultural de primer orden en Indonesia.
Aunque la atención mundial en Yogyakarta hoy no es por sus riquezas, sino por la suerte de sus 1,5 millones de habitantes tras el seísmo del sábado, en el que han muerto al menos 3.500 personas, otras miles han resultado heridas y ha causado más de 200.000 desplazados.