Bregovic presenta 'Karmen con final feliz', su ópera gitana
El Teatro Español abre su programación del Festival de Otoño hoy con la ópera 'Karmen con final feliz' del músico balcánico Goran Bregovic, quien advirtió de que se van a escuchar muy pocas notas de Bizet, porque esta pieza está escrita para orquestas gitanas corrientes que actúan en bodas y funerales.
El compositor serbio, quien alcanzó su primer éxito internacional con la banda sonora de 'El Tiempo de los gitanos', de Emir Kusturika, cineasta con el que ha colaborado durante 10 años, habló hoy de esta ópera -de una hora y cuarenta minutos de duración-, que estará en cartel hasta el próximo 16 de octubre en el teatro de la Plaza de Santa Ana.
'Karmen con final feliz' -que se presentó en España en los Festivales de Peralada y Santander- retoma una tradición teatral olvidada desde hace un siglo, la de los músicos que viajan por el mundo con sus representaciones, y de hecho, Bregovic se traslada con media docena de intérpretes cíngaros de muy variada procedencia, desde Macedonia a la frontera de Rumanía, algunos con extensa formación musical y otros sin ninguna.
La idea surgió al pensar qué diría uno de sus músicos gitanos si fuera a ver 'Carmen', la famosa ópera de Bizet, la única que se ambienta en el mundo gitano. Seguro que preferiría un final feliz, que para los gitanos consiste en que 'todo el mundo acaba casándose', comentó el compositor.
Por eso, la primera parte de la ópera es una representación teatral, en la que actúa el propio Bregovic, y en la que se cuenta la 'historia real', hablada en serbio, italiano y cíngaro (con sobretítulos en castellano).
La segunda parte es la propiamente operística, en la que la historia se corona en un final feliz, porque 'mi ambición final es que los gitanos puedan representarla', con los grupos musicales que actúan en sus funerales y bodas, así es que, 'lo menos que puedo hacer es que tenga un final feliz', prosiguió el compositor.
Por todo ello, asegura que es un espectáculo sencillo, tanto en su escasa escenografía como en el vestuario, motivo por el que se considera con 'mucha suerte' por poder actuar en un teatro como el Español.
La partitura de 'Karmen con final feliz' -la primera incursión del artista balcánico en la ópera- sólo conserva algunas reminiscencias de Bizet, transita en la música cíngara que se toca actualmente en Europa, y parte de las influencias de Bregovic, que van desde Stranvinsky hasta John Lenon, explicó.
Y es que, para Bregovic la 'Carmen' de Bizet es 'una ópera para ricos, porque necesita cientos de músicos y el apoyo de un Ministerio de Cultura, que los gitanos nunca han tenido', mientras que su obra 'está dedicada a los pobres, porque los pobres también se merecen un poco de ópera', añadió.