Cineasta palestino Elia Suleiman aconseja ver películas para aprender cine
El director y actor palestino Elia Suleiman indicó que, 'para aprender cine, él decidió ver durante un año, aproximadamente, películas desde por la mañana hasta la noche en el cine, a donde se llevaba incluso la comida', en la clase magistral que ofreció hoy en Marraquech.
El considerado como el Buster Keaton palestino, por sus interpretaciones, dictó una clase de cine dentro de la séptima edición del Festival Internacional de Cine, en la nueva Escuela Superior de Cine de Marraquech.
Suleiman indicó a los alumnos y aficionados congregados que 'tal vez no aprendí a hacer películas, pero sí sobre mí mismo'. 'Yo dejé la escuela cuando era muy joven' y 'no estudié exactamente cine, pero vi películas en la televisión'.
El director de 'Cyber Palestine' (1999) indicó que, cuando se hacen películas, hay que 'ser honesto', y afirmó que 'los jóvenes no deben de intentar parecer ser inteligentes para el espectador, porque no produce una química poética, sino que muestra inseguridad'.
A su vez, el productor palestino recomendó prestar atención a 'todas las culturas que haya a su alrededor, con libros, películas... para que todo ello vuelva lentamente y más tarde a su cabeza', y recalcó que, así, 'cuando tú vayas a mirar, vas a mirar a través de los ojos de otros'.
'El problema real es, qué es lo que tú quieres contar' en la película, matizó Suleiman, quien afirmó 'que él cree, que lo que él produce, es su biografía'.
Además, aconsejó 'darse a cada uno un poco de tiempo, porque siempre ocurre algo' para contar aspectos personales en los filmes.
Por otro lado, ante la escasez de medios y personal que utiliza para rodar, Suleiman calificó como 'muy importante', 'usar siempre un monitor', para poder ver cómo va rodando las secuencias.
El cineasta palestino, que rechaza el circuito de cine comercial y que, desde 1994, imparte clases en la Universidad de Birzeit, en la ciudad de Bir Zeit, cerca de Ramala, señaló que 'el Festival le parece aburrido', y 'que no está bien orientado', ya que representa 'al otro 90 por ciento' en las películas proyectadas, que no son del mundo árabe.
Respecto a las comparaciones que hacen con el genio del humor Buster Keaton, el cineasta dijo que 'en algunas ocasiones hay ciertas personas que tienen ciertas sensibilidades', como si fuese 'una cuestión de energías'.
Ante su falta de expresividad cuando interpreta, Suleiman indicó que 'creo que el espectador es capaz de interpretar los sentimientos internos, y yo trabajo mucho desde el interior, pero noto cuando veo las imágenes cuando yo estaba feliz, triste'.
El actor, que vivió durante diez años (1982-1993) en Nueva York (EEUU), afirmó: 'nunca participé en otras películas' que no fuesen las suyas, 'exactamente no sé cómo hacerlo, porque no he estudiado interpretación'.
A pesar de que Suleiman, al llegar, señaló que no quería hablar de política, declaró que 'no estoy seguro que todo está sincronizado entre la política exterior y los imperios que producen límites', pero 'que la oposición de ciertas políticas culturales se encuentran en paralelo entre Hollywood y la política exterior de América'.
Suleiman, que ganó numerosos premios con sus primeros dos cortometrajes que rodó durante su larga estancia en Nueva York titulados 'Introduction to the End of an Argument' y 'Homage by Assassination', se dio a conocer sobre todo con su filme 'Intervención divina' (2002).
Esta comedia, de tono trágico sobre la vida cotidiana en los territorios palestinos, ganó, entre otros, el Premio del Jurado del Festival de Cannes (Francia).