Depeche Mode arrasa en el primero de sus dos shows en Barcelona
El grupo británico Depeche Mode ha arrasado con todo esta noche en la primera de sus dos actuaciones en el Palau Sant Jordi de Barcelona, un concierto que les ha confirmado, gracias tanto a su trayectoria como a su actual estado de forma y popularidad, como uno de los reyes de la música pop.
A día de hoy muy pocas bandas ostentan el mismo estatus de Depeche Mode, un grupo que podría vivir perfectamente de las rentas de su pasado glorioso, pero que prefiere dar valor a su presente, siendo este uno de los mejores momentos de sus 25 años de trayectoria.
La banda formada por Dave Gahan, Martin L. Gore y Andy Fletcher ha recobrado gran parte de sus fuerzas con su último disco, 'Playing The Angel' (del que han vendido 2 millones de copias), lleva medio año enfrascada en la gira 'Touring The Angel', dejando pequeño todo recinto que acoge sus conciertos, y encabezará este verano los festivales más importantes del mundo.
Prueba de la popularidad alcanzada por la banda en este 2006 es el tremendo éxito del doble concierto que ofrecieron esta semana en Madrid, que ellos mismos han considerado el mejor de lo que llevan de gira europea, y las grandes expectativas generadas sobre esta nueva sesión doble en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
Las más de 35.000 entradas disponibles para ambos conciertos se vendieron en un abrir y cerrar de ojos, así que el pabellón, lleno a reventar, no podía ser un marco más espectacular para los oscuros himnos electrónicos de los de Basildon (Inglaterra).
La fiesta se ha desatado ya desde el primer tema, 'A Pain That I'm Used To', la canción que abre su último álbum y todos los conciertos de esta gira, seguida por la sintética y maquinal 'John The Revelator', otra de las bazas de 'Playing The Angel'.
Acompañando a la voz de Gahan, la guitarra de Gore y los teclados de Fletcher (además del teclista y el batería que apoyan al grupo en directo), una escenografía retrofuturista muy cuidada, con una gran bola central donde desfilaban diferentes mensajes, los teclados con forma de nave espacial y una enorme pantalla que proyectaba imágenes del grupo o visuales ideados por el artista Anton Corbijn.
Las 18.000 personas reunidas en el Sant Jordi han podido disfrutar bien pronto de los primeros clásicos de la banda, 'A Question of Time', que ha hecho bailar a todo el público con su ritmo anfetamínico, y la memorable 'Policy of Truth'.
Desde buen principio se ha puesto de manifiesto el inmejorable estado de forma de la banda, con Dave Gahan como gran protagonista, con pantalón y chaleco negros y sin camiseta, pavoneándose en su papel de 'rockstar' y entregando cada canción con mucho oficio y frescura, aún teniendo en cuenta que el de Depeche Mode es un show milimetrado, que calcan prácticamente cada noche y dónde ningún detalle es improvisado.
Sin embargo, no todo ha funcionado al mismo nivel; algunas de las canciones nuevas, como 'Suffer Well' o 'I Want it All', no dan para mucho ni en disco ni en directo, mientras que los temas cantados en solitario por Martin L. Gore han sufrido la afectada interpretación del guitarrista y han menguado el ritmo del show.
Anécdotas fácilmente olvidables, sobre todo durante la segunda mitad del concierto, cuando han caído grandes éxitos de la banda como 'Behind The Wheel y World In My Eyes', y las eternas 'Personal Jesus' y 'Enjoy The Silence', que hasta el más despistado de los presentes en el Sant Jordi ha podido corear a grito pelado.
En el bis han disparado las balas que todavía guardaban en la recámara: el tecnopop luminoso de 'Just Can't Get Enough', Everything Counts (con el público apropiándose del estribillo), el himno 'Never Let Me Down Again' y 'Goodnight Lovers', con la que han sellado el concierto tras cerca de dos horas.
Depeche Mode repiten mañana su gran espectáculo en el Sant Jordi para aquellos afortunados poseedores de una entrada; los demás, tendrán la oportunidad de verles en directo este verano en San Sebastián (22 de julio), Festival de Benicássim (día 23), Torrevieja (25 de julio), y Granada (26 de julio), conciertos para los cuales todavía quedan billetes.