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china-españa (crónica) 24-09-2007


Diseñadores españoles afrontan con ironía y sorpresa el desafío chino


Los diseñadores gráficos españoles que participan en Pekín en las jornadas 'Diseño español 300%' expresaron con ironía sus reticencias ante la piratería china, así como su sorpresa por las prometedoras perspectivas de diseño en el país asiático.


'Estoy muy enfadado con los chinos', señaló durante su ponencia el argentino Jorge Pensi, residente en España y creador de la famosa 'silla Toledo'. Hay 'tres fábricas que la copian descaradamente. Me gusta que las copien, ¡pero que las copien bien!', bromeó.

El objetivo de las conferencias inauguradas hoy es reunir a profesionales, creativos, empresarios y académicos de China y España para intercambiar opiniones y proyectar el desconocido diseño español en la mayor economía en desarrollo del planeta.

Los ponentes, con figuras consagradas como el propio Pensi, Manuel Estrada, Nacho Lavernia y Antoni Arola, y acompañados por una generación emergente con representantes como Cutu Mazuelos, Héctor Serrano, Martín Ruiz de Azúa y Pepe Bueno, mostraron sus trabajos ante un receptivo público pequinés.

El diseño chino es todavía embrionario y, gracias a la infraestructura manufacturera de la 'fábrica del mundo' y meca del plagio, imita con avidez cualquier nueva propuesta vendible.

Sin embargo, en los últimos años el diseño chino muestra síntomas de que su futuro puede ser tan prometedor como el de Japón, que también hace tres décadas vivió un fervor copista sin parangón.

'La gente que he visto tiene un nivel muy bueno, hay una frescura de diseño diferente y mucha receptividad', dijo a Efe Estrada.

Los profesores y alumnos de diseño gráfico con los que Estrada se ha reunido realizan 'unos diseños preciosos, uniendo lo tradicional y lo moderno. Tienen una base cultural muy poderosa que, en contacto con el conocimiento técnico del diseño, tiene un potencial enorme.

Dentro de 15 años estarán en condiciones de exportar'.

'El mundo de la creación va a temblar', dijo a Efe Juli Capella, comisario de la exposición que se inaugura mañana en Pekín con el mejor diseño español del último siglo. 'Cuando visité Shanghai hace diez años, de diseño había cero. Ahora están copiando pero, una vez se hayan formado, esto va a explotar'.

Ante la sombra del plagio, Capella recordó que 'España era un país muy copión en los 60, cuando introducía unas 'peoras' en los productos foráneos: 'Todo país pobre se defiende con la copia'.

A pesar del reconocido nivel del diseño español en el mundo, éste llega tarde a la República Popular, donde tiene que batirse con potencias de la creatividad como Italia, Reino Unido y Francia, instaladas en el gigante asiático desde hace décadas.

'Llegamos tarde', reconoció Capella. Pero 'tenemos una oportunidad de cinco o diez años para venir aquí a hacer diseño' ya que, vaticinó, 'en quince años la mitad de la producción mundial será diseñada por orientales'.

El profesor Zhang Fuye fue el encargado de mostrar una retrospectiva del diseño comunista desde la creación de la República Popular (1949) hasta los estadios olímpicos para 2008.

Las luces del Gran Palacio del Pueblo, el logo de los bancos estatales e incluso papeleras con forma de oso panda, con estéticas respectivamente rimbombantes, cargadas de simbolismo tradicional e incluso 'kitsch', como reconoció el propio Zheng, contrastaron hoy con la nitidez, economía y simplicidad del diseño español.

'Lo que han enseñado es demasiado antiguo', dijo a Efe la estudiante Wang, de la Universidad de Tsinghua, puntera en diseño.

'Los diseñadores jóvenes chinos tienen otras propuestas más innovadoras. Del diseño español me gusta su frescura', agregó.

Las jornadas y la exposición llegan a Pekín de la mano de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX), la Sociedad Estatal para el Desarrollo del Diseño y la Innovación (DDI), el Instituto Cervantes y el Beijing World Art Museum, con motivo del Año de España en China.



Terra Actualidad - EFE

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