Don Quijote 'sabía' matemáticas pese escasa formación Cervantes
Las vivencias acumuladas por Miguel de Cervantes como requisador de trigo y aceite para la Armada Invencible fueron probablemente el origen del Quijote, obra en la que, aunque su autor no tuvo formación matemática, se reflejan nociones de astronomía, axiomas e incluso paradojas.
Luis Balbuena, catedrático de Matemáticas del IES Viera y Clavijo de La Laguna, ha escrito un libro, actualmente en imprenta y que publicará el Gobierno de Canarias, en el que tras analizar cómo aparecen las matemáticas en 'El Quijote' descubre que Cervantes otorgó a esta disciplina científica 'una distinción notable'.
Balbuena explica, en una entrevista a EFE, que aunque se sabe muy poco de la infancia y juventud de Cervantes, todo hace sospechar que su formación escolar fue muy deficiente y no aprendió matemáticas, sobre todo en una época en que la situación de esta materia era 'muy pobre en España, pero también en el resto de Europa'.
Había un cierto desdén hacia todo lo que fuera formación científica e incluso Cervantes pone en palabras de don Quijote que como caballero no tenía por qué distinguir los sones de los batanes, que no había visto en su vida, mientras que Sancho Panza 'como villano ruin y criado, había nacido entre ellos'.
Sin embargo, Cervantes debió ser una persona con inquietudes intelectuales bastante pronunciadas y un 'disco duro muy potente', señala Balbuena, pues supo captar conceptos con bastante facilidad y debió ser un lector empedernido, fue él 'quien realmente leyó los libros de caballería'.
También cree Balbuena que en los cinco años en que Cervantes estuvo enrolado en la Armada aprendió nociones de astronomía y navegación, pues cuando estuvo cautivo en Argel fue quien lideró los intentos de fuga.
Un detalle importante que demuestra que Cervantes dominaba 'una matemática práctica' es su nombramiento como comisario requisador para la Armada Invencible, pues este cargo le obligaba a hacer cálculos para requisar trigo y aceite, pagar, almacenar, transportar y tomar decisiones que precisaban madurez y formación.
Fue quizás este papel de requisador el origen del Quijote, ya que Cervantes tuvo que ir 'de posada en posada tratando con toda clase de gente, y esa sabiduría popular la vertió en su obra'.
El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha contaba entre las virtudes de un buen caballero andante el conocimiento de la justicia, la medicina, la filosofía, la teología... y las matemáticas 'porque a cada paso se le ofrecerá necesidad de ellas', lo que era inusual en su época.
Otro aspecto matemáticamente interesante del Quijote es que se citan tres operaciones de cálculo, una de ellas, los reales que debía pagar un labrador al criado que tenía, y que fue sorprendido por el caballero andante cuando propinaba una paliza al muchachito.
En el siglo XVII había en España cinco sistemas monetarios, los de Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia y Castilla, y en esta última región la moneda de menor valor era la 'blanca', equivalente a medio maravedí.
La falta de dinero era 'estar sin blanca' y Sancho Panza, cuando se despide de la ínsula Barataria, comenta 'sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo'.