'El cine pintado por Fellini', una muestra de 50 dibujos en la Filmoteca
El recargado universo estético de Federico Fellini, además de traducirse en obras maestras del cine como 'Ocho y medio' o 'La Dolce Vita', tuvo como embrión, prolongación o testigo de su obra fílmica una producción pictórica que La Filmoteca Española resume en la exposición 'El cine pintado por Fellini'.
Cincuenta obras, entre bocetos, dibujos o caricaturas, se expondrán hasta el próximo 29 de septiembre en el Palacio Perales de la Filmoteca Española en Madrid en esta muestra que presentaron hoy el director general del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), Fernando Lara, el director de la Filmoteca Española, José María Prado, y el director de la Fundación Federico Fellini de Rímini, Vittorio Boarini.
El cineasta italiano, fallecido en 1993, 'no dejó de dibujar en ningún momento, ni siquiera mientras hablaba por teléfono o en la servilleta de un restaurante', explicó Boarini, y ese impulso artístico fue utilizado por Fellini desde su infancia, cuando retrataba a compañeros de escuela, hasta su último año de vida, cuando pintó con rotuladores 'Autorretrato con Oscar'.
El propio Fellini resume en los textos que acompañan a la exposición los elementos que la protagonizan, como 'anatomías femeninas obsesivamente hipersexuadas, rostros decrépitos de cardenales, llamas de cirios, tetas y culos. Toda esa pacotilla que haría gozar a un psiquiatra'.
Pero la muestra también tiene un valor cinéfilo, pues la mayoría de sus dibujos se convierten en anécdota por la vinculación que tienen con los rodajes o el proceso de creación de secuencias, algunas de las cuales han pasado como iconos del séptimo arte, pero otras de las cuales jamás fueron rodadas.
Así, si 'La Dolce Vita' fue filmada en blanco y negro, a través de la pintura 'Silvia como la Vía Láctea' se desvela que era el azul el color del vestido del que los voluptuosos senos de Anita Ekberg se desbordaban en plena Fontana di Trevi.
Pero Fellini reconoce que su carrera pictórica 'nunca tuvo una finalidad estética' sino la de 'dar materialización visual inmediata a una emoción, a un pedazo de alguna imagen pasajera o a una fantasía demasiado apremiante'.
Por eso películas de la época de madurez de su carrera -en las que su plasticidad se hizo más experimental y recargada- como 'Casanova', de 1976, acaparan un mayor número de bocetos, bajo los nombres de 'El hombre tatuado', 'Giganta en cuclillas', 'El pájaro amoroso' o 'Madame D'Urfé'.
Además, su talento para definir los personajes con rapidez y esquematismo se tradujo en caricaturas de algunos de sus colaboradores, como el Ennio Flaiano -sujeto por una camisa de fuerza- o el compositor Nino Rota -que, además de su batuta, va acompañado de las alas y el aura de un ángel-.
Junto con 'El cine pintado por Fellini', el director de 'La Strada' está siendo recordado con un ciclo de su filmografía completa que, desde inicios del mes de junio y hasta finales de julio, se desarrolla en el Cine Doré de la Filmoteca Española.