FIB arranca con rock americano en accidentado concierto de Pixies
El rock independiente norteamericano revolucionó anoche la primera gran jornada del Festival Internacional de Benicássim (FIB), donde el público se entregó a los sonidos de Pixies y Strokes aunque tanto, en el primer caso, que el recital se suspendió media hora por riesgo de avalancha.
El concierto de la banda liderada por Frank Black había suscitado una de las mayores expectaciones de este año, pues era su primera visita al FIB, desde su reunificación de 2004 cuando decidieron regresar a la escena alternativa que ellos mismos habían diseñado, a finales de los 80, con discos clave para futuras generaciones musicales, como 'Surfer Rosa', 'Doolittle' y 'Bossanova'.
Ante este reclamo, miles de 'fibers' abarrotaron el Escenario Verde, para asistir a una cita que prometía ser uno de los 'platos fuertes' de un FIB que este año se ha nutrido de grandes estrellas -Morrissey, Depeche Mode, Franz Ferdinand o The Strokes-, en detrimento de un cartel más homogéneo como el que solía presentar este festival castellonense en sus ediciones anteriores.
Acompañado por Kim Deal al bajo, Joey Santiago a la guitarra y David Lovering a la batería, Frank Black comenzó su particular deuda pendiente con el FIB con un repaso a sus temas más conocidos, aunque durante el clímax de 'Monkeys go to heaven' ordenó a su banda que parara la actuación y abandonara el escenario.
Apenas habían transcurrido veinte minutos de concierto cuando, según la versión aportada posteriormente por la organización, las vallas centrales, más cercanas al escenario, cedieron ante la masiva presencia de público y su creciente empuje desde la explanada del Escenario Verde, sin que se registraran daños personales.
Fue media hora de interrupción en la que el público no entendía lo que sucedía, mientras desde las pantallas gigantes se advirtió de que no se debía 'empujar hacia el escenario', y que, 'ante situaciones de emergencia en el recinto, el peor enemigo es el pánico', ante lo cual iban creciendo las protestas de los 'fibers'.
Finalmente, los técnicos consiguieron afianzar una nueva barrera de protección, y los Pixies regresaron para ofrecer algo más de media hora de concierto, donde sonaron más temas clásicos de su repertorio como 'Here comes the man' -la más coreada-, 'Where is my mind' o 'Gigantic'.
El cuarteto de Boston dio una lección de cómo envejecer defendiendo su música, que en su día no era apta para todos los públicos y que ahora, gracias a la globalización de lo 'indie', y a la segunda juventud que atraviesan algunos grupos de la primera hornada alternativa, llega a jóvenes que se entusiasman con ellos como si fueran la última sensación del momento.
Y, por fin, llegaron The Strokes. Desde que el quinteto neoyorquino abandonara su lujoso garaje para convertirse en la banda más 'cool' de la capital del mundo, ha sonado año tras año como cabeza de cartel para el FIB, pero lo más cerca que estuvo su música de este festival fue en el anuncio promocional de la pasada edición.
Se les esperaba con expectación, tanto que su nombre justificaba para muchos el elevado precio de una noche de este encuentro 'indie', y el grupo respondió con el sonido de su música en directo, ruidosa, precipitada y pegadiza, sin artificios: la mejor versión de The Strokes.
La banda norteamericana realizó un popular y seguro recorrido por sus tres discos, encadenando temas de elevado ritmo como 'New York City Cops', 'You only live once' o 'Last nite', sin apenas concesiones al intimismo, salvo el solitario sonido de un órgano envuelto por la voz de Julian Casablancas en 'I've got nothing to say'.
Cuero en la vestimenta, luces retrógradas, rock y objetivo cumplido ante un público entregado, y convencido de que los mejores acordes de estos jóvenes suenan alejados de las complejas producciones discográficas de sus últimos trabajos.
Esta primera gran jornada del FIB también acogió los conciertos de The Futureheads -con su mezcla de The Clash y Franz Ferdinand-, Echo and the Bunnymen -segunda visita al festival en tres años, repasando temas de los 80 y defendiendo con dignidad su nuevo disco, 'Siberia'-, Dominique A, Manta Ray, Babyshambles, Grande-Marlaska, 12Twelve, Isolée, Colder y Nathan Fake, entre otros cantantes, grupos y pinchadiscos.
Para el sábado se esperan, principalmente, los conciertos de Morrissey y Franz Ferdinand, junto a Rufus Wainwright, Jay-Jay Johanson o Soulwax.