Controvertido, trasgresor, hipersexual, colorista e impactante son algunas de las muchas características que rodean a David LaChapelle, un destacado fotógrafo que ha sabido hacerse un hueco en el mundo visual gracias a su carismático lenguaje y a una estética surrealista que posee una identidad propia indiscutible.
Cada una de sus imágenes surrealistas van cargadas de una mezcla entre el glamour y la polémica, que atraen de tal forma que hasta las celebrities con más popularidad, han rogado posar para él. Ha participado además en numerosas campañas de gran repercusión, y es considerado un gran director de comerciales y videoclips.
Su cámara no sólo desea impactar y lograr conceptos sofisticados y extremistas, sino que a través de su objetivo intenta plasmar temas de contenido social y suscitar en su público sorpresa y curiosidad.
Nacido en Fairfield, Connecticut, hace 38 años, su carrera comenzó con tan sólo seis, momento en que inmortalizó a su madre en un viaje familiar. Moda, música, cine, publicidad y famosos son sus ámbitos de trabajo, convirtiéndose en un icono de lo visual y un reclamo de grandes artistas.