“Acción/Ficción es un género de géneros, un género degenerado que permite ejercitar la imaginación y vivir en salvaje libertad”. Cualquiera que emita esta frase, y la lleve al papel, no puede ser sino un quimérico, un idealista, un quijote, el hombre que soñaba demasiado.
Cineasta que escribe, escritor que hace cine, Gonzalo Suárez vuelve una y otra vez vuelve a la literatura. En su cuenta particular: libros 20-películas 12. Y no sólo. En sus años mozos quiso ser obsesivamente pintor, el impresionismo lo dejó marcado. Se inició como periodista y pronto alcanzó el éxito con su alter ego Martín Girard. Entrevistó a Buñuel, a Pelé, a Dalí... Primeras figuras de la escena internacional y nacional que le enseñaron a amar los deportes, el fútbol (sus padres estaban separados y su madre vivía con un famoso entrenador de fútbol), el boxeo... Sin embargo, abandonó el periodismo, ¡gran visión a la vista de los tiempos que corren!. Publicó sus primeros libros a comienzos de los sesenta y en 1966 inauguró su aventura cinematográfica.
De cuerpo presente, Trece veces trece, Rocabruno bate a Ditirambo son sus primeras obras. Ésta última se convirtió en su primera película recuperando así a José Ditirambo, personaje interpretado por él mismo y con una Charo López jovencísima y bellísima en el papel de Ana Carmona. La viuda de un escritor encarga a Ditirambo, un héroe atípico que jamás ríe, que busque a una antigua amante de su marido...
El hombre que soñaba demasiado se inicia con una advertencia: “Éste es el libro que, probablemente, nunca debiera haber escrito (...) Yo no tengo autobiografía. Sólo huellas dactilares. La huella que todo escritor deja a su paso es la literatura. Y los sueños, el ADN delator. El resultado es azaroso. Me gustaría poder reducirlo a una ecuación: Recuerdos+Sueños+Imaginación=Aventura.”
Gonzalo Suárez comienza la narración con párrafos extraídos “pacientemente” del diario escrito por su padre; incluye su nacimiento, el peso que adquiría con el paso de los meses, el primer diente, la primera vez que va al cine, el viaje a la antigua Casa de Fieras del Parque del Retiro, los bombardeos de la aviación fascista cuando tenía algo mas de un año... Éste es un libro de aventuras reales y soñadas y no siempre se distingue la ficción de la realidad. Imagino que eso es lo que le gusta a Suárez, que te creas todo, o no te creas nada. Julio Cortázar dijo de él: “(...) Gonzalo Suárez transita desde hace años por los registros más variados de la vida intelectual española, pero esa actitud tránsfuga y casi de fantasma inquieta e incluso enoja a los críticos amantes del orden, los géneros y las etiquetas”.
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Recomendado para quienes buscan lo inclasificable.
La clave: Lugares de ficción, sueños verdaderos.
Lo mejor: El mundo de un creador singular.
Lo peor: No será del agrado de los contumaces. |
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