Tres grupos de escolares de 6 a 11 años crean y representan su propia ópera
Casi setenta niños de 6 a 11 años de tres colegios públicos madrileños han creado este curso una ópera, desde el libreto hasta la escenografía, dentro de un proyecto pedagógico que va más allá del lucimiento de una función, pues ha transformado su manera de pensar, la de sus maestros y de sus padres.
Se trata de un proyecto pionero en España auspiciado por el programa pedagógico del Teatro Real, que ha coordinado la pedagoga Mary Ruth McGinn, quien trabajo cinco años en Estados Unidos con alumnado conflictivo, y que toma como modelo una experiencia que puso en marcha el Metropolitan de Nueva York en 1983.
Los seis docentes participantes y dos de los protagonistas han explicado hoy, con mucho entusiasmo en sus palabras y en sus miradas, los pormenores de esta iniciativa que convirtió en verdaderas compañías de ópera a un grupo de Primero de Primaria (6/7 años) del Colegio Nuestra Señora de la Victoria de Villarejo de Salvanés; a uno de Segundo (7/8 años) en el Colegio El Quijote de Vallecas y otro de Quinto (10/11 años) del Colegio Enrique Tierno Galván de Móstoles.
Dos de ellos ya han estrenado su propuesta operística y el que falta, el grupo de El Quijote de Vallecas, lo hace esta semana, convencidos de que lo importante ha sido todo el proceso.
'No es un proyecto de educación artística, porque tiene objetivos muy profundos y los alumnos desarrollan capacidades que no aprenden normalmente, como a relacionarse entre ellos, a responsabilizarse de sus tareas y a trabajar verdaderamente en equipo, porque poco a poco ellos van tomando el mando, hasta que el día de la representación están absolutamente solos, sin ningún adulto que les supervise. Ahí, se crecen', han explicado los docentes.
Esta actividad no es una 'extraescolar', sino que con ella aprenden Matemáticas, Lengua o Conocimiento del Medio e Inglés.
La clase se constituye en una compañía, con todos los oficios necesarios, desde carpinteros, a electricistas, cantantes, directores de escena y maquilladores, asesorados por expertos.
'Los actores fueron progresando poco a poco', explicaba con desenvoltura Mario (seis años), compositor del grupo del Colegio Nuestra Señora de la Victoria, quien ha reconocido que su clase ha llegado al final 'esforzándose mucho'. 'Si te lo propones, puedes conseguir lo que quieras', ha dicho.
Ellos eligieron un nombre, un logotipo y coordinaron los programas de mano y los carteles, aunque una de las cosas más difíciles fue elegir el tema de la pieza, que en el grupo de Mario fue 'No nos dejan opinar'.
Así lo aclaraba él mismo: 'los padres creen que somos demasiado pequeños para tener opinión. Nosotros también la tenemos sobre las cosas que nos afectan'.
Los temas escogidos por los otros grupos son 'La empatía' y 'La importancia de los niños en el futuro'.
Los seis profesores han confesado que ya no hay marcha atrás, pues esta experiencia ha demostrado que hay otra forma de enseñar con unos resultados que superan las expectativas.