Herralde: 'El precio fijo del libro, beneficioso e imprescindible'
El editor barcelonés Jorge Herralde, artífice de Anagrama en un lejano abril de 1969, ha opinado hoy que la Historia ha demostrado que el precio fijo para el libro es 'absolutamente beneficioso e imprescindible para el menú cultural de la sociedad'.
Durante una conferencia-coloquio organizada por Tribuna Barcelona, Herralde, que ha rememorado sus inicios en un pequeño dúplex en el centro de la capital catalana con la única ayuda de una secretaria, se ha declarado 'defensor acérrimo' del precio fijo y lo ha argumentado citando los casos de Francia e Inglaterra.
A su juicio, en Francia, gracias a la instauración de esta modalidad, las librerías cuentan con una oferta muy diversa, que incluye desde los títulos más comerciales a los más difíciles o minoritarios, mientras que en Inglaterra, donde no se aplica, 'las librerías son un desastre, clónicas'.
Para el descubridor de varios de los autores más prestigiosos del panorama literario hispanoamericano actual, hay quien está intentando 'torpedear' el precio fijo, 'aunque mientras no esté acabado seguirá siendo un dique de ayuda para nuevos autores, para librerías independientes y para los lectores, que tendrán una mayor diversidad de libros'.
Durante su conferencia, en la que ha aseverado que Barcelona, a pesar de todo, continúa siendo 'con enorme diferencia' la capital cultural de la edición literaria en castellano, Jorge Herralde ha hecho especial hincapié en que las administraciones trabajen para conservar los archivos de escritores que fallecen o de editoriales que cierran.
En este sentido, ha subrayado que hace unos días mantuvo una conversación en el mismo sentido con la agente literaria Carmen Balsells, quien había iniciado negociaciones para que se conservaran algunos de estos archivos en algún lugar importante de la ciudad, aunque 'ahora el proceso se ha encallado'.
Herralde cree que 'sería interesante que los responsables culturales del Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona y la Generalitat reflexionasen sobre ello para que el capital cultural que tiene Barcelona no se pierda y vaya al trapero o a universidades norteamericanas'.
Respecto del día del Libro, el próximo miércoles, ha señalado el editor que por el tipo de título que él lleva a imprenta es una jornada con 'una importancia muy relativa', y ha sostenido que hace unos años 'era mucho más agradable pasear por las calles que ahora'.
En su opinión, el día de Sant Jordi 'ha muerto de éxito' y 'no sé lo que se podría hacer, porque resucitar después de morir de éxito es complicado'.
Con algunos toques de ironía, Jorge Herralde -al que el escritor Joan Barril ha tachado de verdadero ministro de Cultura- ha repasado su trayectoria y ha considerado que 'la apuesta por la calidad sigue siendo viable y, a veces, rentable', agregando, asimismo, que el editor es 'un animal estrábico obligatoriamente, puesto que debe tener un ojo en el comercio y otro en la literatura'.
Sin olvidarse de algunos de sus autores emblemáticos como Kapuscinski, Roberto Bolaño, Vila-Matas, Rafael Chirbes e incluso Sergi Pamies, tampoco ha obviado una pregunta del público sobre la Feria de Fráncfort 2007, dedicada a Cataluña, para volver a aseverar que fue un 'gigantesco equívoco'.-