Innerarity invita a replantearse las preguntas sobre la identidad
El filósofo Daniel Innerarity desentraña en el ensayo 'El nuevo espacio público' las claves que han llevado a la banalización de la opinión pública y sugiere que la sociedad debe replantearse, cada cierto tiempo, su identidad.
Innerarity (Bilbao, 1959) examina la desvirtuación del espacio común en el marco de una sociedad carente de debates públicos, en el que la política está 'dominada por lo inmediato', según indicó hoy el autor en la presentación de esta obra, publicada por Espasa.
'La sociedad tiene necesidad de aprender cómo articular la igualdad y la desigualdad, que se desequilibran con la globalización, las grandes migraciones o la pluralidad religiosa y sexual', manifestó el escritor, Premio Nacional de Ensayo 2002, por 'La transformación de la política', y Premio Espasa de Ensayo 2004, por 'La sociedad invisible'.
En este sentido, la inmigración es uno de los aspectos que modifica 'el nosotros colectivo', ya que 'hay que elegir entre dos alternativas, o no viene nadie o contribuyen a cambiar el nosotros común', según indicó este filósofo, que se define 'discípulo heterodoxo' de Habermas,
La obra de Innerarity analiza también la falsa dicotomía entre el espacio público como enfrentado al privado, profundiza en la complejidad de la representación política, estudia la influencia de los núcleos urbanos en la división social y describe la repercusión actual de los medios de comunicación, a raíz de la incorporación a la vida cotidiana de los avances tecnológicos.
De hecho, el ensayista plantea en la obra cómo el acontecimiento está ahora por encima del argumento, el espectáculo sobre el debate, la dramaturgia sobre la comunicación y la imagen sobre la palabra.
En este sentido, Fernando Vallespín, presidente del Centro de Investigaciones Sociológicos (CIS), que acompañó al autor en la presentación, resaltó que hoy en día 'los medios de comunicación irritan a la realidad para extraer de ella aquello que es noticiable'.
Esta situación, en palabras de Vallespin, 'infecta al mundo de la política, posibilita que dos visiones de la realidad puedan coexistir sin chocar nunca y desvirtúa el código gobierno-oposición'.
El autor de 'El nuevo espacio público' señala, además, que en el actual momento histórico la educación para la ciudadanía y la formación de las virtudes públicas son tareas fundamentales para renovar la cultura política de las democracias.