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Cultura

El último soldurio
Javier Lorenzo

Estilo: Novela
Páginas: 600
Editorial:Planeta
ISBN: 8408057731

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Esta es la historia de Corocotta (también llamado Linto en el texto por decisión del autor dada la sonoridad de la palabra Corocotta y teniendo en cuenta que es posible que fuera un apodo), el guerrero cántabro que defendió su tierra hasta las últimas consecuencias, luchó junto a Julio Cesar y renunció a la ciudadanía romana por conservar sus raíces.
En el glosario que adjunta la novela se da el significado de la palabra soldurio: “Aunque no recogido por el DRAE, el término soldurio tiene más de dos mil años de antigüedad y se aplica a aquellos guerreros que, poniendo a un dios como testigo, entregaban su vida al servicio de un señor. Característicos del mundo celta, aunque también del área íbera –la devotio ibérica-, los soldurios eran mucho más que mercenarios y tanto su valor como su desapego a la vida se convirtieron en legendarios. De hecho, muchos emperadores y generales romanos escogieron a soldurios hispanos para formar su guardia personal”.

Corocotta, hijo de Corcontas, del clan de los Coburnos, fue favorecido desde niño por la enfermedad de los dioses, la epilepsia, y creció en un castro donde las mujeres regían la vida espiritual. Su madre, Nocica, era la sacerdotisa y ella legará el símbolo de su poder, la cuchara de madera, a Urbina, la hermana de Corocotta. En la Cantabria de nuestros días, hasta hace pocos años, aún se podían ver en algunos pueblos diferentes bailes en los que las mujeres llevaban estas cucharas, recuerdo de lo que en otro tiempo significó.

Corocotta luchó junto a Julio Cesar desde África hasta Gades, desde Roma a Britannia. Le ofrecieron la ciudadanía romana pero renunció a ella por conservar su tierra. Conoció el amor en la persona de Azu a quien dio muerte Severina. Pero tras un reencuentro con Imilce, un bálsamo para su castigado corazón, vivirá con ella un segundo y feliz matrimonio. La noble y valiente Imilce acompañará a Linto a vivir la última defensa de Cantabria y a enfrentarse con Augusto.

“Dice Homero que nada es más deplorable que el hombre de todo cuanto respira y se arrastra sobre la tierra. Puede que sea cierto, pero yo también he encontrado en el hombre bellos pensamientos, fraternidades que envidiaría un dios y rasgos de valor heroicos. Cosas que han merecido la pena ser vividas. Somos poco más que barro, pero a veces nos convertimos en la materia de la que están hechas las estrellas, en la nube con la que se moldean los sueños. Sueños que pueden retornar si alguien, algún día, lee estas líneas y antes de entregarlas al olvido musita una sencilla plegaria: “Séate leve la tierra y reposen tus huesos en paz”. Estas son las últimas palabras de Corocotta.



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Recomendado para adictos a la novela histórica.
La clave: El origen de Cantabria.
Lo mejor: Una narración apasionante y rigurosa en su mayor parte.
Lo peor: El asedio de Augusto.
Lola Canales

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