Juan Madrid sitúa su última novela en Marbella, como metáfora mundo actual
El escritor malagueño Juan Madrid, uno de los grandes de la novela negra española, sitúa su última obra, 'Pájaro en mano', en Marbella, una ciudad, dijo, que es 'metáfora de lo que es el mundo actual'.
En una entrevista concedida a Efe, Madrid apunta que 'la corrupción no es algo característico únicamente de Marbella, sino que se puede decir que es consustancial del sistema'.
Con 42 novelas a sus espaldas, el autor, que reside actualmente en Madrid, asegura que escribe 'las novelas que me gustaría leer, y creo que siempre escribo la misma novela'.
Con sus libros, también con 'Pájaro en mano' (Ediciones B), Madrid pretende 'dar voz a los que no tienen voz, ni siquiera en la literatura', algo que le sitúa en la estela de una novela negra social y realista.
Lejos del impacto mediático del lugar, Madrid ha escogido Marbella como decorado de la trama porque es una realidad simulada: 'Marbella es un simulacro, como en el Infierno de Dante, hay siete capas de infierno y una de alegría; y para un escritor resulta interesante ese mundo ambiguo, siniestro y alegre, feliz y desgraciado'.
A su juicio, la selección del paisaje es fundamental, porque le gusta que sus novelas se contextualicen y no estén suspendidas en el espacio y en el tiempo.
Satisfecho al saber por su agente que su novela 'Días contados', ya publicada en dieciséis lenguas, va a ser traducida al chino, Madrid asevera: 'No escribo hacia la novela negra, sino desde la novela negra para contar las historias que me interesan'.
Declara que su obsesión como escritor es 'hurgar en lo que hay debajo y detrás de las actividades sociales', y por esta razón admite que sus libros pueden ser considerados 'novelas sociales de la posmodernidad', en las que 'planteo los problemas, pero nunca ofrezco soluciones, que en todo caso debe hallar el lector'.
Por 'Pájaro en mano' desfilan personajes tan variopintos como Luis Morán, que se hace pasar por paparazzi en busca de famosos, el antiguo agente de la CIA Montoya, que había participado en la Operación Cóndor contra las guerrillas latinoamericanas y que ahora se dedica al blanqueo de dinero o un ex mayor de la KGB, que quiere sanear miles de millones de dólares procedentes de las petroleras rusas y del tráfico de armas.
'Me gustan mucho los personajes de mis novelas y procuro no caer en los tópicos, sino que se definan por sus actos. Además suelo hacerlos ambiguos, pues no hay ni buenos ni malos absolutos', señala el autor.
Juan Madrid, que trabajó durante treinta años como periodista en medios como Indice, Triunfo, Cambio 16, Diario 16, El País y El Mundo, donde dejó la profesión en 1995, habla con orgullo de 'una profesión que cambió mi manera de escribir'.
Tras haber tenido la suerte de ejercer el periodismo en un período tan interesante como la Transición española, 'los periódicos de hoy -anota- me aburren tanto o más que determinadas novelas contemporáneas'.
Madrid, que acaba de ser jurado de la última edición del Premio Internacional Rómulo Gallegos, que obtuvo Elena Poniatowska, ha podido constatar que 'los hispanoamericanos hacen una literatura en la que participa mucho la realidad, la memoria histórica, algo muy diferente de lo que sucede en España, a excepción de algunos escritores negros (del género)'.
Confiesa que nunca escribe pensando en el cine, aunque 'antes de escribir todas mis novelas, las tengo que soñar y tener muy visualizados los personajes', pero, de hecho, agrega, 'siempre que he colaborado con el cine en los guiones he hecho algo diferente, como pasó en 'Días contados', 'Nada que hacer' y 'Crónicas del Madrid oscuro'', o en la propia 'Tánger' que él mismo dirigió.
El autor ya tiene entregada una nueva novela ambientada en Madrid y planea escribir la que será sexta entrega de su personaje talismán, el antihéroe Toni Romano.