La Ley del Libro comienza su tramitación en el Senado
Comienza en el Senado la tramitación parlamentaria de la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas. Entre las novedades del texto destaca el establecimiento de un canon por el préstamo de libros en bibliotecas, que pagará el Estado y las Comunidades Autónomas y el establecimiento del precio fijo de los libros a excepción de los manuales escolares.
El proyecto de la Ley del libro hizo su entrada en la Cámara Alta el 9 de abril, momento en el que se acordó que el tiempo para que los grupos pudieran presentar sus alegaciones al texto finalizara el pasado día 20.
Cerrado el plazo, los distintos grupos políticos habían registrado un total de 91 enmiendas parciales, repartidas de la siguiente manera: PP, 24; PSOE, 3; Entesa, 36; PNV, 1, CC, 3 y Grupo Mixto, 24 (21, IU y 3, BNG).
En la tarde de ayer, al finalizar la sesión plenaria, se reunió la Comisión de Cultura para designar la Ponencia que ha de informar del Proyecto. Así, el Grupo Socialista estará representado en la Ponencia por Isabel Flores, senadora por la Comunidad Autónoma de Andalucía y presidenta de la Comisión de Cultura, y por José Fernández Blanco, senador por Zamora y viceportavoz socialista de la citada Comisión.
PUNTOS PRINCIPALES DE LA NORMA
Según indica el grupo socialista, la oportunidad de esta norma es evidente si se considera que la Ley del libro en vigor data de marzo de 1975 y que muchos de sus preceptos han sido superados, tanto por la Constitución Española, como por la enorme evolución del sector.
Entre las cuestiones que incluye la nueva Ley, los ponentes socialistas destacan que impulsa los planes de lectura; promociona a los creadores; amplía la definición de libro, teniendo en cuenta las nuevas tecnologías;; establece programas de apoyo a la industria del libro; crea el observatorio de la lectura y el libro; potencia el Consejo de Bibliotecas; promueve la colaboración y cooperación entre las distintas administraciones y contempla una financiación de 431 millones de euros. Finalmente, y en cumplimiento de una normativa europea de 1992, que España ha incumplido hasta ahora, la Ley también regula el establecimiento de un canon por el préstamo de libros en bibliotecas.