Mazzucco construye ficción de la vida de escritora vivió nazismo
La escritora italiana Melania Mazzucco construye en 'Ella, tan amada' (Anagrama) una ficción a partir de sus investigaciones sobre la vida de Annemarie Schwarzenbach, una escritora, fotógrafa y viajera que vivió la turbulenta época del nazismo.
En la presentación del libro, Mazzucco ha dicho hoy en Barcelona que cuando comenzó a interesarse por el personaje en los años ochenta le sorprendió que en los libros en los que aparecía apenas era mencionada 'en una nota a pie de página, en la que se la identificaba como escritora, viajera y muerta prematuramente'.
Mazzucco entendió que 'la vida de Annemarie Schwarzenbach tenía elementos afines con todos los personajes de mis novelas, e incluso su muerte, tras una caída en bicicleta, ya había aparecido en uno de mis libros de los 90'.
El propósito de la escritora italiana, que ha recibido por 'Ella, tan amada' los premios Napoli y Vittorini, era hacer alguno nuevo en su trayectoria: 'explicar la vida de alguien, pero como si fuera un personaje de ficción'.
Escribir la novela fue además 'una oportunidad para Annemarie de resucitar, pues su trabajo y su presencia había quedado en el olvido en Francia, Suiza o Italia'.
Fue entonces cuando Mazzucco emprendió 'un largo viaje hacia ella, un viaje en el que incluso aprendí alemán para poder entenderla como escritora'.
Esa especie de viaje iniciático, confiesa, tuvo un componente geográfico, pues hizo los mismos viajes que Schwarzenbach en 1933, cuando visitó Irak, Persia y algunos países de Oriente Medio, así como su estancia en Estados Unidos.
Precisamente, en EE.UU. se entrecruzaron dos de sus novelas: 'siguiendo los pasos de Annemarie en el Hospital Bellevue de Nueva York, donde ingresó por problemas de locura, surgió la historia de mi novela 'Vita', que rastrea la historia familiar de su abuelo, emigrado a América a principios de siglo.
Mazzucco asegura que 'aunque sea una novela, todo lo que se explica es rigurosamente cierto, incluso el episodio de su viaje al Congo, que pude reconstruir, sobre todo a partir de las fotografías que hizo en Africa, en su mayoría inéditas'.
La autora de 'La habitación de Baltus' quiso alejarse del mito creado alrededor de Schwarzenbach -mantuvo relación con los hijos gemelos de Thomas Mann, Klaus y Erika- y se centró en lo que más le interesaba, lo que tenía en común con todos los escritores de 1900: 'la droga, la sexualidad libre, los viajes, las revoluciones burguesas, el antagonismo con la política y el anhelo de una vida diferente a la de los padres'.
A todo ese retrato se suma, añade Mazzucco, que era 'un andrógino perfecto, una mujer-chico capaz de mitificarse en el otro sexo y que, incluso, en un viaje a Afganistán se hizo pasar por el chófer de una amiga suya'.
La frase de Thomas Mann 'Si usted fuera un muchacho sería extraordinariamente bellísimo, pero lástima que sea una mujer' resume a la perfección, según Mazzucco, la idiosincrasia del personaje.
La novela arranca con la muerte de Schwarzenbach en noviembre de 1942, a los 34 años, y los tres meses que pasa en silencio, aparentemente inerte, desde que se cae de la bicicleta hasta que muere.
'Empecé la novela con esos tres meses últimos de Annemarie porque es como si su silencio me hubiera dado el suficiente valor para explicar lo que ella quiso decir y no pudo', ha apuntado Mazzucco.
El título de la novela recoge un fragmento de un poema de Rilke que, a decir de Mazzucco, ilustra lo que Annemarie Schwarzenbach fue en su vida: 'alguien amado por todos, pero incapaz de amar a nadie'.