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guerra civil-libro 16-12-2008


'Mi planeta de chocolate', un homenaje a los niños exiliados en México


El escritor Manuel Cortés Blanco ha querido homenajear en su tercer libro, 'Mi planeta de chocolate', a los niños españoles que tuvieron que huir de los bombardeos de la Guerra Civil española y que, en este caso, buscaron refugio en México.


El libro, finalista del II Premio Internacional Vivendia de Relato, cuenta la entrañable aunque dura historia de los llamados 'niños de Morelia', los 455 niños -huérfanos de guerra e hijos de ex combatientes republicanos- que se vieron obligados a embarcar en el buque 'Mexique', que llegaron al puerto de Veracruz (México) en 1937 y que, en la mayoría de los casos, no regresaron nunca a su país y junto a sus familias.

A Manuel Cortés, médico de profesión y con la escritura como afición, le apetecía escribir sobre este hecho histórico acontecido durante la Guerra Civil y dar la visión de un niño abandonado, Benito Expósito Expósito, a través de las vivencias relatadas por su abuelo, huérfano que pasó su infancia en un monasterio.

La música, los cuentos y el gusto por el chocolate son las tres pasiones que le meten en el cuerpo a Expósito tres monjes, así como la máxima de que cuando debas elegir entre dos opciones, toma siempre la que tenga chocolate.

La mayor decepción de este pequeño, según su autor, es cuando llega a América y comprueba que las casas son igual que las de España y no de chocolate, tal y como le había relatado uno de sus amigos monjes.

Entre los personajes reales del libro, Manuel Cortés destaca el del presidente de México, el general Lázaro Cárdenas del Río, 'muy implicado en el proyecto' de acogida de los niños, y su esposa Amalia Solórzano, quien presidía el Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español en México.

Amalia Solórzano recibió el pasado año la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, el máximo reconocimiento que otorga el Gobierno español a extranjeros distinguidos, y falleció la pasada semana, a los 96 años, el mismo día en que hacía la presentación oficial en León de 'Mi planeta de chocolate'.

El escritor, que lamenta las dificultades que deben atravesar los escritores noveles para abrirse camino en las editoriales y recuerda que su primera novela se vio rechazada por once editoriales antes de ganar un premio en Zaragoza, se siente 'suficientemente pagado' por el mero hecho de escribir, motivo por el cual ha cedido los derechos de autor de todos sus libros a favor de Aldeas Infantiles SOS.

En este apartado, Cortés Blanco recuerda sus vivencias como médico en Benin, uno de los países más pobres de Africa y a dónde se desplazó para colaborar en una campaña de vacunación de niños contra la fiebre tifoidea, así como su paso por países en conflicto como los Balcanes o Afganistán, en los que -dice- los principales sufridores son 'los más débiles y, en concreto, los niños'.

Por este motivo y por su sensibilización ante el sufrimiento de los más pequeños tenía claro que el protagonista de su tercera novela, que empezó siendo libro de relatos, tenía que ser un niño, y que su objetivo final debía ser un libro que invitara a reflexionar a quien lo lee.

Como referente de 'Mi planeta de chocolate' el escritor cita la película 'La vida es bella', un film que le marcó, y reconoce que su último libro es 'un homenaje' a su abuelo', fuente constante de inspiración en su vena literaria.

Si le dieran a elegir entre la medicina y la literatura, Manuel Cortés tiene claro que elegiría la primera 'por vocación', aunque precisa que, sin la segunda, le quitarían una parte muy importante de mí mismo'.



Terra Actualidad - EFE

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