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murcia-jazz san javier 27-07-2006


LA MUSICA DE LARA Y CUBA SE ABRAZAN EN JAZZ SAN JAVIER


El español, Enrique Heredia 'El Negri', y el pianista cubano, Chucho Valdés, han protagonizado una jornada de encuentros musicales entre las canciones de Agustín Lara y la tradición de la música cubana que ambos artistas han ejecutado.


Una velada en la que el jazz ha sido un ingrediente más de las muchas corrientes rítmicas que el auditorio del Parque Almansa ha tenido ocasión de disfrutar, en dos conciertos de corte diferente pero no tan lejanos en sentimientos y estilos, con el jazz como nexo de unión.

Dos piezas musicales interpretadas por el trío del pianista, Pedro Ojesto, 'De la ceca a la Meca' y 'Soniquete' sirvieron de preambulo a la entrada en escena de Enrique Heredia 'El Negri', quien tras saludar inició su recital de canciones del compositor mejicano, Agustín Lara -a quien dedica su último disco- llevadas al terreno del flamenco y el jazz.

'Noche de ronda' (una de las muchas partituras que Lara escribió para su esposa, la actriz María Félix); 'El último beso';'María bonita' o 'Nadie' fueron algunas de las primeras interpretaciones que 'El Negri' y sus invitados interpretaron para un público que fue fiel a su cita con el Jazz San Javier.

Luego llegaría un poema universal de Rafael Alberti, 'La Paloma', al que en su etapa con el grupo La Barbería del Sur, Enrique Heredia puso música y que rescató para su actuación en San Javier. De nuevo temas de Agustín Lara como 'Veracruz' -dedicada a esa ciudad mejicana en la que nació una de las voces que acompañó a Lara en buena parte de su carrera, Toña La Negra-, o 'Granada' que interpretó junto a su sobrina, Triana Heredia, hija del recordado Ray Heredia.

La partitura de Lara fue un pretexto para que 'El Negri' se arrancara por unos tangos de Camarón, en lo que constituyó la parte más flamenca de su concierto.

Tres solos de percusión a cargo de 'El Bandolero', al cajón flamenco; el propio Enrique Heredia, a las congas, y el baterista cubano, Fernando Favier pusieron prólogo a 'La alegría de vivir' y 'Gitanillas de Cascorro', con las que finalizaba su paso por el Jazz San Javier Enrique Heredia 'El Negri'.

Para la segunda parte, la música cubana de uno de sus tesoros nacionales: el cuarteto del pianista, Chucho Valdés. Los acordes de ' ' sirvieron de tarjeta de presentación de uno de los músicos más venerados por crítica y público y que Cuba guarda celosamente.

Chucho aprendió de su padre, el gran Bebo Valdés, a tocar el piano; a cómo colocar las manos sobre este instrumento al que Chucho ha sabido sacarle el máximo partido en todos estos años y creando auténticas 'joyas' de la música caribeña. Pero sin duda, sus proyectos más destacados en la música de jazz han sido la creación del mejor de estos grupos en Cuba, Irakere, y con el trompetista, Ray Hargrove, el grupo Crisol.

Chucho Valdés mantiene el reconocimiento de un abultado número de instituciones, entre las que cabe destacar la posesión de las llaves de Los Angeles, San Francisco, Madinson o Nueva Orleans a cuyo espíritu dedica homenaje este año el Festival de San Javier. Durante una hora y quince minutos, Valdés realizó un recorrido por parte de su extensa obra, en la que no faltó una composición de su padre y maestro dedicada al que considera el mayor bonguero del momento y que acompaña en esta gira al pianista: Yoldi Abreu Robles.

Tras dar una muestra inequívoca de su gran magisterio musical, Chucho quiso probar, en examen público, a sus músicos, a través del 'Son del Brujo' en el que todos y cada uno por separado debían repertir con su instrumento, lo que Chucho les interpretaba al piano. El éxtasis, tras el sobresaliente, se expandió por todo el público que vitoreaba a este cuarteto de grandes músicos a las órdenes del profesor Valdés.

Más boleros y ritmos caribeños adobados con estructuras jazzísticas conformaron el concierto de Chucho Valdés en el Festival de Jazz de San Javier, que guardaba una sorpresa final: una pequeña 'jam' con Enrique Heredia 'El Negri', interpretando ambos 'Amor fugaz', con la que el abrazo entre la música de Agustín Lara y los ritmos cubanos se hizo posible, en la undécima jornada de esta cita veraniega del Jazz San Javier y con la que sus fieles seguidores pudieron disfrutar y encontrarse como en casa.

Lo hicieron posible 'El Negri' y el Cuarteto del pianista, Chucho Valdés, que tuvo que volver al escenario una vez más, para regalar otro 'bis' a un auditorio embrujado por la magia del pianista cubano.



Terra Actualidad - EFE

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